diumenge, 10 de novembre del 2013

¿Quiénes son los nacionalistas? del artículo de Vicenç Navarro para Público "La falta de autocrítica del PSOE"


Para responder a esta pregunta tenemos que ver los datos. La misma carencia de autocrítica que he citado en la sección anterior aparece también en la utilización del término “partido nacionalista”. Los “barones históricos” continúan ignorando un hecho que es obvio. Los partidos nacionalistas más fundamentalistas en este país son el PP, el PSOE y UPyD. Tienen una visión de España profundamente semejante, característica del nacionalismo españolista, excluyente de cualquier otra visión de España que no sea la suya, negando la plurinacionalidad del Estado español (ver mi artículo “El nacionalismo españolista”, Público. 22.07.13). Todos ellos tratan la Constitución como un documento sagrado, resistiéndose a su cambio o modificación. Consideran ese documento como resultado de un consenso alcanzado en el proceso de Transición (proceso al cual consideran como modélico) entre las derechas herederas de la dictadura y las izquierdas que lideraron las fuerzas democráticas. Esta idealización de aquel proceso (del cual algunos fueron protagonistas) es una constante en su versión de lo que ha ocurrido en España. Parecen olvidar que fueron el Ejército y la Monarquía los que dictaron “la indivisibilidad de la nación española”, asignando al Ejército la labor de garantizarla. Con ello se negaba el carácter plurinacional de España, impidiendo el establecimiento de un Estado plurinacional, en el que varias naciones pudieran expresarse libremente en su deseo de permanencia en el Estado. Y las izquierdas españolas abandonaron su compromiso con tal demanda, resultado de la presión del Ejército, continuador del Ejército golpista del 1936. El desequilibrio de fuerzas en aquel momento, en una Transición vigilada y supervisada por la Monarquía y por el Ejército, niega cualquier carácter modélico a aquella Transición. Y el establecimiento del Estado de las autonomías era el mejor indicador de la negación del carácter plurinacional del Estado español. Y ello pasó a ser doctrina oficial del PSOE. Y más tarde, cuando el fallido golpe militar ocurrió, la misma presión militar forzó que el PSC perdiera su grupo parlamentario propio en las Cortes Españolas. Pasó entonces a ser un apéndice del PSOE.
Pero esta versión de España impuesta en la Constitución no resolvió la articulación de Catalunya con España. Y en el PSC apareció otra versión de España, la federalista, liderada por Pasqual Maragall, a la cual el PSOE definía como “nacionalista”, que veía una España plurinacional y policéntrica, no centrada, como hoy, en Madrid. Esta versión contó, desde el principio, con la hostilidad del PSOE, que se había adaptado oportunísticamente al Estado heredado del régimen anterior. La combinación en el socialismo catalán de una visión federal con lo social, que tuvo lugar en Catalunya bajo el mandato de los gobiernos Maragall y Montilla, no fue impopular en Catalunya. Antes al contrario, el Tripartito fue popular hasta el 2008 en que perdieron apoyo, precisamente por su seguidismo del PSOE en sus políticas económicas y en su respuesta a la crisis. Durante todos los años del Tripartito, las encuestas mostraron que los porcentajes favorables al Tripartito fueron mayores que los desfavorables. Su compromiso con lo social (el gasto público social por habitante aumentó considerablemente), combinado con el apoyo a redefinir España con un modelo federal, fueron medidas populares en Catalunya. El gran problema para el PSC en su compromiso con el federalismo era que, en España, el PSOE no quería ni oír hablar de federalismo, estancado en su visión post-franquista de España.
El radicalismo de la población catalana con incremento del apoyo al independentismo es la respuesta lógica a este hecho. Pero esto parece ser demasiado complejo para que lo entiendan los establishments españolistas (incluyendo la dirección del PSOE), basados en Madrid. Prefieren pensar que todo es una manipulación de la población catalana, por parte del gobierno Mas (el cual, por cierto, tiene una valoración como Presidente menor de la que tuvieron Maragall y Montilla), sin entender que aun cuando dicho intento de manipulación existe, la mayor causa de esa movilización es el hartazgo de la población, no con los distintos pueblos y naciones que constituyen España, sino con el Estado español sucesor del que ganó la Guerra Civil (los vencedores de aquella Guerra se autodefinieron como los “nacionales” e impusieron su nacionalismo excluyente y asfixiante al resto de España). Sus herederos continúan dominando el Estado central español con la complicidad del PSOE.

dissabte, 2 de novembre del 2013

España, el país de los 200.000 desaparecidos

Representantes de la ONU califican de crímenes contra la humanidad tanto los enterramientos en fosas comunes de la guerra civil y el franquismo como el robo de niños prolongado hasta la democracia. Censuran al Gobierno español por poner obstáculos a las investigaciones y le conminan a buscar a los desaparecidos.

     04.10.2013 · José Luis Gordillo · (Sevilla) para Periodismo Humano
Mural con fotografías de desaparecidos por la represión franquista que los afectados colocaron a las puertas del hotel de Sevilla donde fueron recibidos por los miembros del grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de la ONU.

Rocío Borrego sólo quiere recuperar los restos de su madre, puesto que sabe bien que fue asesinada en 1936. Eduardo Raya sólo desea saber el paradero de su hija, puesto que está completamente seguro que sigue viva, desde que fue presuntamente robada en 1990. Entre ambos sucesos ha pasado medio siglo, pero los cubre el mismo manto de silencio e “impunidad”, según los representantes del grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de Naciones Unidas que este mes de septiembre ha visitado diversas ciudades de España. Los afectados repiten insistentemente, con casi 200.000 víctimas, entre enterramientos ilegales en fosas comunes y niños robados, hoy son adultos con identidad falsa, España es, tras Camboya, el país del mundo donde permanecen más personas desaparecidas.
En 1940 la Causa General iniciada por el Ministerio de Justicia sobre el denominado terror rojo facilitó la recuperación de los cadáveres de casi la totalidad de las 38.000 víctimas de la represión en la retaguardia republicana durante la Guerra Civil. Sus familiares, salvo excepciones de falta de interés o deficiente localización, pudieron darles una sepultura digna, fueron honrados, su memoria recuperada y sus verdugos perseguidos o procesados. El Estado se implicó fuertemente en la labor de búsqueda e identificación, sirviéndose en muchos casos de las fotografías tomadas a tal efecto por el propio Gobierno republicano, que nunca llegó a legitimar la barbarie desatada durante parte de esos tres años por facciones de sindicatos y partidos de izquierda.

Setenta años después, todavía no ha ocurrido lo mismo con el franquismo, cuya represión fue cinco veces mayor en número debido a ser planificada por sus mandos y ejecutada sistemáticamente a partir de las órdenes de fusilamiento de cualquier desafecto al Movimiento decretadas por la Junta de Gobierno y la Junta Suprema Militar de Defensa de España en 1936. Desde entonces hasta ahora, de los 143.000 desaparecidos estimados por el ex juez Baltasar Garzón en 2008 sólo se han recuperado los cuerpos de unos 8.000. Pero cada vez que se abre una fosa se encuentran más cadáveres de los previstos, motivo por el que las estimaciones se acercan ya a los 180.000 desaparecidos, cifra que coincide con la aportada hace años por el historiador Paul Preston.
A ello hay que sumar unos 30.000 niños apartados forzosamente de presas y familias republicanas entre 1944 y 1954, como medida de “higiene” ideológica, y al menos otros 6.000 casos documentados por las asociaciones de bebés robados por motivos económicos durante el tardofranquismo y la primera mitad de la actual democracia. Casi todos siguen sin localizar, salvo varias decenas de reencuentros, facilitados por análisis de ADN practicados por los propios familiares, nunca por el Estado.
Florentina Rodríguez enseña la foto de su abuela Ana Ricarda, desaparecida en 1936 en Córdoba, minutos antes de exponer su caso ante los representantes de la ONU.
Rocío Borrego no pudo acudir a Sevilla el pasado mes para explicarle su caso a los representantes de la ONU, debido a su delicada salud. Lo hizo en su lugar su hija Florentina, quien relató que Ana Ricarda, de ideología socialista, regentaba una tienda de comestibles y ejercía como maestra particular y escribiente en la aldea cordobesa de Jauja. En noviembre de 1936 fue detenida por cuatro falangistas y un guardia civil al que ella misma había denunciado por amenazas unos años antes, y ya no se ha vuelto a saber de ella. A través de diversos testimonios han llegado a saber que permaneció varios días en un chalet, donde fue violada y torturada hasta que, ya moribunda y desfigurada, le dieron el tiro de gracia. Parece que un vecino encontró el cadáver junto al arroyo de La Coja y, al verle los pechos arrancados y el cuerpo destrozado, decidió enterrarla.
Su tienda y sus tierras fueron confiscadas, su madre rapada y purgada, su marido enloqueció y murió a los pocos años y sus cuatro hijos fueron presa del hambre y la miseria. Rocío ha acudido infructuosamente a los tribunales para buscar alguna reparación y la recuperación de los restos de su madre. En su auto, el ex juez Garzón lo señala como uno de los casos más “clamorosos” de “inseguridad jurídica para las víctimas”. Sin embargo, hasta el propio Tribunal Constitucional español ha desestimados sus recursos. “Yo no quiero juzgar a nadie, pero que nos dejen recuperar los restos”, clamaba Florentina en Sevilla, a la vez que se preguntaba: “¿Hasta cuándo? ¿Hasta que los tengan que sacar como a los íberos o los tartessos? ¿En qué país democrático se encarga la labor de hacer cumplir los derechos humanos a las víctimas, teniendo que trabajar en contra de la Administración? Es un desgaste emocional tremendo”, se lamenta.
Efectivamente, el grupo de trabajo de la ONU ha constatado que la Ley de Memoria Histórica de 2007 ha tenido un efecto muy escaso. Salvo algunas excepciones, como el Ayuntamiento de Málaga, que ha financiado la exhumación de la fosa común de su cementerio, recuperando los restos de 2.800 personas, en el resto del país prácticamente ningún municipio ha dado permiso siquiera a las familias para hacerlo y ningún juzgado ha ordenado la apertura de fosas. Ariel Duritzky, unos de los representantes de Naciones Unidas que ha visitado España, considera que el Gobierno español debe derogar la Ley de Aministía de 1997, por ser preconstitucional y constituir una “barrera a la investigación de graves violaciones de los derechos humanos”.
Así, en lugar de poner los “obstáculos” actuales, el Estado español debe ofrecer en su opinión mayor apoyo a las víctimas, crear una entidad para estudiar los casos, investigar las desapariciones forzadas a través de la judicatura, juzgarlas, retirar los símbolos del franquismo de los lugares públicos y “asumir un rol de liderazgo en la búsqueda de la verdad”. A juicio del experto de la ONU, “en el contexto de ataques generalizados a la población civil, como los que ocurrieron durante la guerra y la dictadura, las desapariciones forzadas adquieren carácter de crimen internacional, y por lo tanto deben considerarse imprescriptibles”.
Dulitzky y su compañera Jasminka Dzumhur no se sorprendieron cuando en su visita a Sevilla se les planteó que este crimen contra la humanidad también se habría prolongado hasta bien entrada la democracia. Hasta los años noventa en concreto, debido a que el robo de bebés por motivos económicos, tras haberlo practicado en un principio como represión política, también se habría realizado de forma “sistemática, generalizada y con aquiescencia de los poderes públicos” como un “ataque” por parte de un grupo de funcionarios del Estado contra parte de la población civil. Así lo expusieron el abogado granadino y también afectado Eduardo Raya junto a su esposa Gloria Rodríguez. Ellos siguen buscando a su hija, dada por muerta al nacer en el Hospital Clínico de Granada en 1990. Hasta siete análisis de laboratorios públicos y privados han dictaminado que el cadáver enterrado entonces no puede pertenecer a una hija suya, así como tampoco los restos de hígado aportados como prueba por los médicos para cerrar el caso. La Justicia hasta ahora no les ha ofrecido respuesta, pendiente de reabrir la investigación “a regañadientes”.
El matrimonio Eduardo Raya y Gloria Rodríguez a las puertas del hotel sevillano donde los representantes de la ONU atendieron a los afectados por desapariciones en Andalucía.
Raya tiene no obstante esperanza en el dictamen del grupo de trabajo de la ONU, que deberá ser elevado al Consejo de Derechos Humanos para su aprobación, así como que la Justicia argentina incluya también entre sus investigaciones el robo de niños por motivos políticos o económicos, tanto en la dictadura como en la democracia, al tratarse de una misma trama criminal. “Esto no es cosa de una monja aislada, como nos quieren hacer creer. Sor María sólo fue un instrumento de los que se llevaron el dinero”, asegura Raya.
Los métodos aplicados ilegalmente para el rapto y venta de bebés hasta los años noventa fueron en realidad ensayados de forma legal en los años cuarenta y cincuenta. El engaño, diciendo a las familias que el niño había muerto, la inscripción en el Registro Civil con distinto nombre y apellido y darla en adopción en una provincia distinta a la que nació, para dejar el menor rastro posible. Las hermanas María y Florencia Calvo, por ejemplo, fueron enviadas por sus padres a Francia para salvaguardarlas de la contienda en España, pero tras terminar la guerra las secuestró allí el servicio exterior de Falange Española y las devolvió a nuestro país. Al llegar en tren a Toledo, Florencia preguntó por su hermana, pero una monja le informó que María había muerto de unas fiebres, como tantos otros niños en el camino, y que su cuerpo lo habrían tirado por la ventanilla. En realidad no fue así, sino que fue dada en adopción. Sesenta años después, las dos hermanas se reencontraron gracias a un programa de televisión.
La Orden del Ministerio de Justicia de 30 de marzo de 1940 establecía que los hijos de presos políticos podían quedarse con sus madres sólo hasta los tres años, cumplidos los cuales debían ser excarcelados y adoptados por familias adeptas al Régimen, siguiendo las doctrinas del psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera. La Ley de 4 de diciembre de 1941 facilitaba a su vez su inscripción en el Registro Civil con nuevos apellidos. Vicenta Flores Ruiz, hija de un militar republicano de Valencia, fue adoptada y devuelta al colegio de monjas donde permanecía interna hasta cuatro veces en un mismo año, cambiando en todas las ocasiones de apellidos. Y siempre lejos de Valencia, por familias de Zaragoza, Alemania, Madrid y Ciudad Real
El paso del robo de niños legal al ilegal se habría dado ya en la siguiente década, aprovechando esta estructura. Además de las entidades religiosas que tutelaban a los menores y los registros civiles de toda España, fue necesaria también la implicación de profesionales sanitarios, médicos y matronas que asistían los partos en las cárceles y, cada vez en mayor medida, en clínicas y hospitales. En 1950 Emilia Girón fue a dar a luz al hospital de Salamanca. Nada más nacer, le arrebataron al niño a la fuerza y nunca más supo de él. Emilia era hermana del maqui Manuel Girón, jefe de los guerrilleros del Bierzo. Era analfabeta y tenía mucho miedo. Quizás pensaron que nunca lo buscaría, pero sí lo hizo, aunque infructuosamente. “Con esa angustia estaré toda la vida, porque sé que lo parí y lo llevé dentro nueve meses, y no lo conocí siquiera”, declaraba Emilia cuarenta años después.

De esa misma época es una carta del capellán de la casa cuna de Sevilla en la que daba instrucciones para cambiar las partidas de bautismo de forma discreta en caso de adopciones irregulares, más allá de las forzosas a presos republicanos que sí permitía la ley. En muchas ocasiones, religiosos, médicos y registradores recibían regalos o donativos por parte de los padres adoptivos. Así, en los años cincuenta se habría producido la transición del robo por motivos políticos al móvil económico, práctica que se habría prolongado de forma sistemática has la década de los noventa y que hoy día, según la ONU, permanece impune.

dijous, 24 d’octubre del 2013

La doble vida de Felipe González

Socialistas de pacotilla
  

Pocos españoles llevan una doble vida de manera tan definida como Felipe González. El ex presidente es un hombre obsesionado por el dinero y la alta sociedad. También es un hombre satisfecho, pues ha cumplido sus objetivos de hacerse rico y relacionarse casi exclusivamente con las grandes fortunas del planeta. Cuando está en España, a Felipe le gusta vestirse como un modesto profesor de instituto jubilado algo intelectual y dar la apariencia de que acaba de bajarse de un coche de línea tras un cansado viaje. A sus hooligans dentro y fuera del PSOE les encanta creerse este espejismo que ha confeccionado él mismo. Cuando viaja fuera de nuestro país – se desplaza frecuentemente en avión privado- Felipe aprovecha para hacer todo aquello que por discreción no le gusta hacer en España.
El expresidente pasa la mitad del año en Iberoamérica, siendo una figura habitual en las lujosas villas que sus riquísimas amistades tienen esparcidas por el continente. A Felipe se le ha visto en la reserva natural que en Carabobo tiene el magnate venezolano Gustavo Cisneros, empresario al que su gobierno vendió Galerías Preciados tras la expropiación de Rumasa. Cisneros hace gustoso de anfitrión, pues compró la empresa en 1984 por 1.500 millones de pesetas y la revendió a los tres años por 30.000 millones. Los contribuyentes perdimos 28.500 millones en la operación, pero entre ellos nació una bonita amistad que aún perdura. Felipe conoce también el palacio que la poderosa familia colombiana Santo Domingo tiene en la isla de Barú. A esta casa en el Caribe acudió invitado en marzo de 2009, cuando se representó a sí mismo en un cónclave de magnates iberoamericanos donde no faltó su otra mitad, Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.
A Felipe le gusta vestir en España como un pensionista que no llega a fin de mes, pero tiene en Tánger una exclusiva finca con playa privada contigua a la del rey Mohamed VI.. Y la tiene por concesión afectiva del sátrapa magrebí hacia su persona, ya que el sevillano mantuvo una relación envidiable con su padre. La excelente sintonía de Felipe con Hasan II la facilitó la intermediación del rey Juan Carlos y, sobre todo, la lluvia de miles de millones de dinero público que, en la forma de créditos para la compra de material militar español, dejó caer España sobre Marruecos cuando Felipe mandaba. Desconocemos si se inspiraron en el Palau de la Música y la familia Pujol para manejar estos dineros, pero es bien conocido su gusto por la lírica catalana. El rey Juan Carlos y Felipe González se apoyaron continuamente en los años ochenta y noventa ayudándose en la consecución de sus objetivos, facilitando siempre el uno la labor del otro. También colaboraron en tareas de Estado y de Gobierno.
De tanto tratar con grandes fortunas internacionales, a Felipe se le han pegado sus costumbres. Los hijos de los muy ricos no trabajan, y ninguno de los hijos varones del ex presidente -cuarentones con familia- tiene oficio conocido. Lo mismo le pasa al hijo de José Bono, otro ni-ni de postín. A Felipe también se le ha pegado el deseo por crear un fondo de capital riesgo, una controvertida forma de inversión con muchos detractores dada la facilidad con la que permite aflorar capital revestido de éxito empresarial. El fondo de Felipe se llama Tagua Capital.
Felipe es hoy el único dinosaurio de la política capaz de, en menos de 24 horas, pasar de ser besuqueado por amas de casa y receptores PER en los feudos del PSOE en la Andalucía rural más castigada por el paro y la corrupción de su partido, a bailar en la República Dominicana bachata con una multimillonaria en un palacio próximo a la mansión de Carmen Chacón bajo la mirada de Óscar de la Renta. Entre grandes billonarios es donde se encuentra verdaderamente cómodo, a la gente humilde que le aclama en los mítines como una estrella del rock siempre la despreció. En lo que a gestión de imagen publica se refiere, Felipe González es un estafador profesional, aunque nolonecesite tras sy boda con una de las hijas del "Rey del Queso Manchego",  García Barquero. 

VIVA EL SOCIALISMO.

diumenge, 13 d’octubre del 2013

Españoles que ya no son celebrando genocidios que fueron

Público

1391484_10151632630717056_1399536710_n 1375007_10151632630532056_1426652416_n 1395286_10151632630287056_1181073381_n
Los que sentimos hermanos a los que viven en el continente americano, desde México a Tierra de Fuego, y también a todos los que siente su tierra aunque estén en cualquier Norte, no podemos celebrar el 12 de octubre. Porque no se celebra el haber hecho daño, porque no se celebran las conquistas, porque no se celebran las masacres – las buscadas y las provocadas aunque no fuera la intención-. Porque no se puede celebrar el sometimiento de un continente, la esclavitud, la devastación, el robo. Porque no se celebra la vergüenza de haber pretendido descubrir a nadie. Porque no se celebra, si se es decente, cuando los “celebrados” aún andan esperando una disculpa que permita el verdadero encuentro. América Latina se sabe hija de tres continentes. Nosotros, desde esta España irreconocible e irreconocida, no les dejamos sentir propio el decantado europeo que también les pertenece. De aquí salieron los conquistados. Allí estaban los que resistieron.
La hispanidad no existe. De hecho, ni siquiera España ahora mismo existe. La hispanidad, seguramente ya no lo hará nunca y, además, es bueno que sea así. De ser algo el deseado diálogo entre América y las Españas, será en el futuro, lejos del eurocentrismo, lejos del desprecio que animó a los que inventaron y propagaron el concepto, lejos de las nuevas formas de colonialismo económico. La España que celebra con un desfile militar y con reyes, príncipes y princesas el día de la aventura común de vivir juntos es precisamente la España que ya no vale. Una España oxidada, rancia, casposa, biliosa, fea, autoritaria, centralista y desagradable. Llena de parados, de gente expulsada de las aulas, sin sanidad, sin educación, sin respeto. Una España odiosa que esconde la España que podría ser si recuperáramos nuestras decisiones. La España federal, republicana, social que permitiera a las diferentes naciones que aquí han convivido seguir siendo un viaje común en una referencia amable que incorpore y no expulse. Una España que, lejos de segundas transiciones, traiga por fin una primera ruptura. Que permita entender ese pasado terrible compartido y que termine con viejas y nuevas ficciones (donde también están las que levantan los que andan inventando desde diferentes rincones de la peninsula su propia historia queriendo desentenderse de la compartida realidad negra -no la leyenda- de la conquista).
Si los pueblos de España deciden finalmente convivir y seguir juntos nunca escogerán el 12 de octubre como el día de celebración de estar unidos. Esa otra España federal y social tendrá que reconstruir su presente y su pasado, se disculpará por tanto daño hecho a otras personas y grupos (al menos desde la expulsión de judíos y moriscos en 1492) y hará lo posible para resarcir el atraso que ha contribuido a crear en otras partes del mundo.
Entonces cada vez que nos celebremos, los pueblos de América Latina quizá tengan también ganas de celebrar con nosotros por todo lo que compartimos. Esa España federal y republicana, comprometida con la democracia y la justicia social, podrá ser tan atractiva como lo fue en los años treinta. Cuando Neruda se sentía en Madrid o en Barcelona como en casa, Oliverio Girondo compartía tertulia en Pombo con Gómez de la Serna o Lorca cruzaba el continente sin salir de su patio andaluz. Ese horizonte suena tan hermoso que uno no se explica por qué estamos tardando tanto. Mientras tanto, disculpen un año más, hermanos y hermanas de América Latina, por esta absurda y terrible celebración. Acepten como regalo que este año los legionarios no han gritado ¡Viva el Rey! Sé que no es mucho, pero imaginen cómo estamos que nos vale afirmar que algo es algo.

Femen, revolución o franquicia


11 oct 2013
  
Pensaba escribir atacando la incongruencia de las activistas de Femen, su tufo capitalista, su insultante desprecio al feminismo tradicional (el único que existe en realidad), su excesivo amor al foco, su preocupante apariencia de franquicia que va colocando la marca en distintos países con una directora jerarquizada que enseña a sus “empleadas”… pero he de confesar que tras escuchar una entrevista en Euronews a su fundadora Inna Shevchenko (en inglés), he cambiado de opinión. Inna representa todo lo que me gusta del artivismo. Y su negativa a ser víctima o asimilada me hipnotiza igualmente.
Si he de ser sincero, mis sentimientos hacia el grupo Femen se encuentran divididos. Lo que combaten e incluso reivindican lo comparto al 100%, especialmente su denuncia de la putrefacta Iglesia y religiones varias. Fue un orgasmo de artivismo verlas gritar al cristofascista ministro Gallardón ese rotundo “Aborto es sagrado” y escucharlo a él balbucear desde su prepotencia un atónito “¿han dicho que el aborto es sagrado?”. Ya sólo por eso debemos darle las gracias a Femen eternamente. Pero, por otro lado, comparto con muchas y muchos compañeros feministas  la aprehensión a estos destellos mediáticos tan jubilosamente abrazados por la máquina propagandística capitalista. Por no mencionar ese modelo heteropatriarcal que sus cuerpos imponen.
Por eso tuiteé un rotundo “Femen es al feminismo lo que el destape fue a la liberación de la mujer”, que se sumó al encendido debate a favor y en contra de las Femen estos días en las redes sociales y las personales. Nadie tiene una respuesta, pero como me comentó muy certeramente esa activista feminista grandiosa que es Mar_y_tal: “Tampoco vamos a condenarlas ahora por lo que puedan ser en el futuro. Habrá que darles una oportunidad”. Luego fui volviendo a mi posición de simpatía inicial, cuando muchas voces feministas analizaban con razón a Femen y yo me sentía cercano a pesar de temer tantas cosas como temen mis hermanas feministas tras décadas de descrédito, utilización y colonización de nuestra lucha por parte de la derecha más machista para hacer pasar por “nuevo feminismo” ese mujerismo de las esclavas agradecidas (un saludo Espe Aguirre, Ana Mato, Cospedal, Sáenz de Santamaría, Rosa Díez…). Nos tememos siempre lo peor, pero no es malo estar en guardia. Ya nos han tirado granadas muchas veces. Pero lo cierto es que la acción es necesaria.
En realidad ha sido más preocupante la reacción de los demás ante ellas. Por ejemplo los medios. Me parece sintomático que se le dé portada en todos los medios a esa acción de las Femen y no se cubra la labor más compleja, profunda y peligrosa de activistas como la extraordinaria viviendera comunista Feli Velazquez, las numerosas mareas violetas compuestas por mujeres y hombres valientes, las que reciben mil porrazos en los escraches feministas, mi adorada AlteaLaFea, Hermi, los fotoperiodistas Juan Carlos Mohr, Raúl Capín, Adolfo Luján, la gran Sara Porras de IU o su compañera Tania, las Valientas que tomaron las capillas de la Complutense, las numerosas transmaricabollos del mismo grupo político, la diputada socialista Ángeles Álvarez (obligada a enfrentarse a la demagogia machista-clasista-populista de Gádor Joya o el machismo pro-maltratadores de Toni Cantó), la misma Elena Valenciano, machacada en medios supuestamente progresistas por ser fiel a su ideario feminista, la Escalera Karacola, aquél Guillem subido a una farola en Sol, y mil chicas y chicos que cada día se tiran a la calle sin recibir focos o aplausos, por mencionar a unas pocas (me olvido de muchas, perdón).
Lo cierto es que lo más revelador de la acción de Femen no han sido su posicionamiento sino la reacción de los partidos políticos en la Cámara. Mientras el PP y el PSOE se blindaron una vez más a cualquier propuesta de la calle, Izquierda Unida aplaudió la acción en una gratificante señal de apoyo a la protesta contra esa repulsiva Ley anti-aborto que el mercenario cristofascista Gallardón quiere imponer. Esta honesta reacción del grupo de Cayo Lara recibió una maniquea reprimenda por parte de los conservadores que quieren ser verdugo y simpática víctima a la vez. No, las y los diputados de IU fueron los valientes que se posicionaron ante el hipócrita manto institucional de lo políticamente correcto que Femen reventaron durante unos segundos.
Lo cierto es que yo doy la bienvenida a estas nuevas activistas del feminismo. Con las campañas de represión, invisibilización y descrédito que sufrimos, todas son pocas. Gracias Femen por recordarnos que la protesta es poderosa y encontrar las grietas del sistema. No estamos para despreciar a luchadoras. La batalla es larga. Si luego resultan ser caballos de Troya, ya replantearemos la estrategia. Por ahora son valientas renacidas.

dimarts, 1 d’octubre del 2013

Un nuevo proceso constituyente


30 sep 2013
  
Pere Ortega, analista
Arcadi Oliveres y Teresa Forcadas, dos voces comprometidas con los derechos sociales han puesto en marcha en Cataluña una plataforma política, que bajo la denominación “Proceso Constituyente”, pretende agrupar al mayor número de personas descontentas con el neoliberalismo que gobierna Cataluña, España y Europa. Su intención no es modesta, agrupar a las diferentes mareas de movimientos sociales que en diferentes plataformas ciudadanas se han ido formando en los últimos años contra las políticas que, tanto el gobierno catalán como el español, desmantelan los derechos sociales adquiridos en sanidad, educación, pensiones, desempleo, ayudas a discapacitados o gentes sin ingresos.
Su propuesta, a primera vista no parece fácil, porqué se trata de intentar conformar una candidatura electoral que agrupe a las gentes que se expresan en los movimientos sociales del 15M, la PAH, antiglobalizadores y otros. Pero sobre todo no es fácil, porque la pretensión no es solamente agrupar a los indignados, también se pretende agrupar en una sola candidatura política a los partidos políticos parlamentarios de izquierda que se definen como alternativos al liberalismo, e intentar concurrir juntos a las elecciones próximas del Parlamento de Cataluña.
La propuesta es difícil, agrupar al múltiple, diverso y disperso mundo de las voces políticas que se expresan en esos movimientos con los partidos políticos parlamentarios de izquierdas. Dificultad que se multiplica cuando se quiera elaborar un programa electoral que los agrupe. Pues conjugar los intereses de partidos parlamentarios consolidados con programas pragmáticos de corto plazo, con los intereses de los movimientos sociales antisistema capitalista no es nada fácil; pues estos segundos, mantienen premisas de radicalidad democrática de gran calado social que son difíciles de asumir por los partidos. Este será, sin duda, el primer obstáculo, pero no el único, pues el segundo no es de menor envergadura, ya que se trata de un “proceso constituyente”. ¡Poca broma! Esto presupone que se quiere constituir un nuevo pacto social y político para Cataluña y si es posible y se cuenta con fuerzas suficientes para España. ¿Y con qué fuerzas sociales cuentan para hacerlo? Pues tan solo con la fuerza que les den sus seguidores, los 44.000 que figuran en su web y las plataformas que se han ido creando en numerosas localidades del territorio. Lo cual contribuirá a extender la iniciativa hasta llegar a las próximas elecciones legislativas, dónde, si la plataforma tiene éxito, esperan movilizar el voto de izquierdas, también, el voto abstencionista desencantado, aquel que no va a las urnas porqué dice estar harto de la corrupción política.
¿Pero ese voto les dará la mayoría suficiente para hacer posible esa nueva constitución? Eso es lo más difícil, pues suponiendo que llegaran a constituir una mayoría electoral, que es mucho suponer, hay que contar con el resto de fuerzas sociales realmente existentes, que son muchas, potentes y de enorme influencia, pero de dispar signo: los colegios profesionales, patronales, círculos e instituciones que el mundo empresarial ha creado, además de sindicatos y sociedad civil multicolor. Un entramado social que, exceptuando los sindicatos, es conservador y poco amigo de aventuras de radicalidad democrática. Sectores que no será fácil convencer se apunten a una ruptura democrática con el régimen político que nos gobierna.
Cierto es que el sistema político nacido en la transición española de 1977 ha quedado obsoleto y desprestigiado, por un lado, por el desprestigio de las instituciones que nos gobiernan desde esa fecha, monarquía, Tribunal Constitucional, leyes que regulan el sistema electoral, de financiación de los partidos; a lo que hay que añadir la corrupción que agarrotan a los grandes partidos que han gobernado España y las comunidades autónomas. Constitución que necesita una urgente reforma. Reforma además necesaria para dar cabida a las demandas, hoy mayoritarias, de autodeterminación en Cataluña, también en el País Vasco, que conduzca a un estado confederal de muy distinto signo al estado de las autonomías..
Pero a pesar de las dificultades de un proceso de esa envergadura, es evidente que ha llegado la hora de abrir un nuevo escenario en el régimen político que rige las relaciones entre Cataluña y España, y la plataforma Proceso Constituyente contiene un programa de transformación social en favor de los desfavorecidos del sistema que hoy nos gobierna. Un programa que apunta a construir una izquierda política que hoy no tenemos, pero que no podemos renunciar a soñar.

El asno balear

30 sep 2013
  
Ayer, en las manifestaciones que se produjeron en las islas Baleares contra el TIL, el decreto de trilingüismo, se operaron, como mínimo,  dos milagros. El primero el de la participación. Durante las dos horas y media que duró el trayecto, pude comprobar como los más sorprendidos del éxito de la convocatoria eran los propios manifestantes. Conscientes de su peculiar forma de ser, los mallorquines no daban crédito a una movilización tan numerosa, la más importante de la historia de Mallorca. Muchos mallorquines se preguntaban si era posible sacar de su ancestral pasividad a cien mil de sus vecinos, uno de cada ocho, para reivindicar algo, aunque sea en este caso  algo tan grave, como una ley de educación planificada por analfabetos.  Mi amigo Toni , algaidenc, culto y cosmopolita,  estaba emocionado por la presencia de tanto mallorquín de a pie, de la diversidad que abarcaba a todas las clases sociales y orígenes culturales,  emocionado por la inapelable muestra de empuje de una sociedad que alguien pudiera creer dormida, de los habitantes de una isla que Santiago Rusinyol bautizó como l’Illa de la calma. Ayer Mallorca no fue l’Illa de la Calma, porqué sus habitantes salieron en tropel, en ambiente de fiesta, para denunciar una ley injusta y  para demostrar su dignidad delante de un gobierno autoritario en sus formas, -gobierna a golpe de decreto de ley-, e inculto, -su consejera de educación es incapaz de articular una frase en cualquier idioma sin cometer errores-.
Pero el milagro de ver a tantos mallorquines manifestándose, no fue el único de la jornada. En Eivissa, en Menorca y en Formentera, las calles se vieron abarrotadas de gente que gritaban contra la ley. Los habitantes de las cuatro islas, siempre recelosas entre ellas,  se pusieron de acuerdo en un mismo objetivo, se sintieron miembros de una misma comunidad más allá de sus intereses insulares específicos. Ese fue el segundo milagro del día, el de reavivar la conciencia colectiva de un pueblo a veces dividido.
El artífice de estos dos milagros tiene nombre y apellidos, se llama  José Ramón Bauzà y es el presidente de la comunidad autónoma. Él ha conseguido unir a los baleares, él les ha devuelto el orgullo de ser lo que son gracias al desprecio que manifiesta a diario por la cultura de su propio país, la cultura de sus gobernados. La actitud de Bauzà, sus formas chulescas, no casan con el espíritu de la isla, ni tan siquiera con la tradición conservadora de muchos de sus habitantes. En unas declaraciones publicadas el pasado domingo en el diario Ara, el ex presidente de la comunidad autónoma y militante del PP Cristòfol Soler daba un mazazo a su partido al sumarse a la marea verde contra la ley del gobierno Bauzà y al denunciar  las maneras poco dialogantes de su presidente, por considerar que iban en contra de la tradición regionalista y democrática del Partido Popular de las Baleares. La semana anterior, Toni Nadal, entrenador de Rafa Nadal y persona muy querida en la isla, reivindicaba, ante los micrófonos de la SER, la bondad de la inmersión lingüística en catalán  y apelaba directamente a Bauzà para que dialogara. Dos mazazos de personas nada sospechosas de ser ni izquierdistas ni pancatalanistas.
De momento el gobierno Balear ha reaccionado intentado dividir a los manifestantes, acusando al movimiento de estar politizado. Pero el movimiento es popular y social, ciudadano y democrático.  En una de las pancartas de la manifestación de Palma se podía leer un  sabio refrán mallorquín: “Moltes mosques maten un ase”, muchas moscas matan un asno. Las humildes moscas son el pueblo balear que se ha alzado en dignidad, el asno es el asno, el icono de la incultura y la intolerancia. Espero que, ahora, se opere el tercer milagro, que se cumpla el refranero popular mallorquín, y que esas miles de moscas verdes hagan caer al asno.

dijous, 26 de setembre del 2013

La oscuridad

El problema con Mariano es la oscuridad.

En un país normal, con un presidente normal y unas prácticas de transparencia normales, Rajoy hace tiempo que habría realizado una comparecencia ante los medios de comunicación en los siguientes términos: "Sí, soy registrador después de haber aprobado una dura oposición. Siempre he cumplido la ley al pedir la compatibilidad para ejercer diferentes cargos públicos. Pongo a su disposición los documentos que certifican todos mis ingresos, sea cual sea su origen, desde el año 1981, cuando los pontevedreses me eligieron diputado en el Parlamento gallego. Y también pueden consultar ustedes mi expediente de registrador, donde figuran todas las solicitudes que he realizado a la Dirección General de Registros y del Notariado y los concursos en los que he participado. Si aún así tuvieran alguna duda, el Gabinete de Comunicación de Moncloa estará encantado de aclarárselas. Y yo responderé ahora a las preguntas que me quieran plantear".

Pero el problema con Mariano es la oscuridad.

Por eso, el expediente del registrador Rajoy se envió a un "archivo de seguridad", el presidente no confiesa ni bajo secreto de confesión si tuvo ingresos como registrador y político al mismo tiempo, y cuando un diputado de la oposición como Gaspar Llamazares pregunta por estas cuestiones, desde Moncloa le contestan con evasivas y medias verdades. Que, como se sabe, son las peores mentiras.

Es posible escribir párrafos y párrafos sobre el escándalo que supone que el Gobierno del PP decidiese en 2001 convertir en secreto el expediente de registrador de quien ya entonces podía encabezar las hojas de aquel cuaderno azul del que presumía José María Aznar. Pero no es necesario. Basta con plantear la pregunta que se harán la mayoría de los ciudadanos al conocer la información: si Rajoy no tenía nada que esconder, ¿por qué ocultaron su expediente de registrador en un archivo secreto? 

La oscuridad es buena para Mariano, pero mala para los demás, porque pretenden mantenernos a ciegas. Por eso se pactan en la oscuridad con Bárcenas las fabulosas condiciones de su no-salida del PP. Por eso se decide en la oscuridad entregar troceadas a los amigos algunas cajas y bancos que antes llevaron a la bancarrota (entre otros) los compañeros de partido. Por eso se nombra en la oscuridad como presidente del Constitucional a un señor que paga religiosamente las cuotas de afiliado. Por eso se pretende mantener al Congreso en la oscuridad de la ausencia de debate.

En España hace falta luz. Ni relaxing cups of café con leche in Plaza Mayor, ni ardores guerreros en Gibraltar, ni demás ridículos en inglés, español o arameo. Luz. Transparencia. Y no insultar a la inteligencia de los ciudadanos.

Pero el problema con Mariano es la oscuridad.

diumenge, 22 de setembre del 2013

Torturadores de ayer y de hoy

21 sep 2013
  
Argentina acaba de solicitar la extradición de cuatro torturadores del franquismo para juzgarlos allá. Me parece extemporáneo. Con el paso que llevamos con nuestros torturadores democráticos de ahora, con nuestros desahuciadores de ahora, con los vendedores de la sanidad y la educación de ahora, lo que deberían pedir los argentinos es la extradición de Mariano Rajoy y sus compinches gubernamentales, y de la muy leal oposición para ser juzgados. Por crímenes de lesa humanidad, por ejemplo. Porque el otro día se suicidó una mujer llamada Amparo en Madrid.
En el fondo, lo que pasa es que cada día nos vamos dando más cuenta de que con Franco moríamos mejor, y eso un argentino no puede entenderlo sin traducírselo al lunfardo.
Al final los fachas van a tener razón. Esto de la memoria histórica es volver a reabrir heridas, dicen. ¿Para qué reabrir heridas si las heridas que nos están abriendo ahora son incluso más profundas que aquellas, dado que estas heridas de hoy las hemos votado?
A este paso, hasta yo me voy a volver franquista. Con Franco, al menos, sabías de antemano que ibas a ser perseguido por cualquier ocurrencia, y te protegías más. Ahora caminamos tranquilos por nuestra democracia y de repente viene un señor y te dice que has perdido tu casa por una miserable deuda de 900 euros que tú habías intentado pagar ayer. Le pasó el otro día a una señora en Madrid. De cuyo nombre nadie ya quiere acordarse. Pero se llamaba Amparo y era de Carabanchel.
El sentido de querer investigar crímenes del pasado no es nostálgico. En mi espesa nebulosa intelectual, atisbo que es para saber si la huella de aquellos criminales es la que otra vez nos pisa el cuello. Si son los mismos. Si son los hijos de los mismos. Si son los nietos de los mismos. Y lo son. No hay más que repasar las heráldicas.
Después, si nos ponemos más serios, descartamos las heráldicas. Porque los hijos y los nietos no tienen por qué cargar con los pecados de sus abuelos y sus padres. Y llegamos al bordecito del barranco. Y nos damos cuenta, quizá, de que investigamos los crímenes del pasado para saber si las ideas que los inspiraron son las mismas ideas que inspiran los crímenes de ahora. Y lo son.
Yo no tengo ninguna afición a encarcelar a dos o tres asesinos franquistas nonagenarios, como demandan hoy los jueces argentinos. Prefiero que se mueran en sus camas. Tranquilamente. Tal y como ellos no dejaron morir jamás a nadie. Yo quiero juzgar el fondo de sus ideas. El origen de sus poderes. Yo quiero saber quién hace una guerra, que no es un militar. Quiero saber quién paga las guerras. Yo quiero saber quién es el malo, como en lo de Pérez Reverte.
Se hablaba estos días en los periódicos, con cierta elegante diplicencia, de que cinco años después de la caída de Lehman Brothers ningún alto directivo de la banca timadora ni de las agencias de calificación prostibularias ha sido encarcelado. Y Amparo, la de Carabanchel, está muerta. Cositas que pasan.
En la II República, hubo una guerra porque la oligarquía terrateniente y la Iglesia se oponían a una reforma agraria que devolvería un poquito de la tierra al que la trabaja. Murieron los que la trabajan. Ahora, que estamos más internacionalizados, como dirían los horteras, la guerra se ha montado porque la oligarquía se opone a la existencia de los derechos laborales y sociales. No sé de ningún banco que se haya hundido. Han sido absorbidos o rescatados. Sin embargo sí que sé de mucha gente corriente hundida. Sí. Y no he visto ningún plan de rescate europeo para salvar a Amparo. Y eso que solo costaría 900 euros. Menos de lo que cuesta el viaje de un eurodiputado español a Bruselas, calculo.
Quizá ahora Argentina investigue nuestros crímenes del franquismo, 75 años después. Y me pondré muy contento. Pero no esperemos a 2088 para investigar los crímenes de ahora mismo. Quizá investigar a esos abuelos ya indefensos no sea tan baladí si sus nietos siguen aquí, con las mismas ideas y haciendo el mismo daño. Da como la impresión de que la justicia es cosa lenta. Tendré que poner a mis nietos a esperar justicia, si algún mal día los tuviere.

dissabte, 21 de setembre del 2013

Bárcenas a cámara lenta

20 sep 2013  Público

David Torres
  
A lo mejor son manías mías, pero tengo la impresión de que en el caso Bárcenas todo marcha a una lentitud exasperante. Al principio parecía cosa del parón veraniego, que la justicia había cerrado por vacaciones después de meter a Bárcenas en Soto del Real como si lo hubieran mandado a un camping. Pero va terminando septiembre y las cosas no se han movido mucho. Al juez Ruz se le acaba de ocurrir que podría haber indicios de delito en la destrucción de los ordenadores de Bárcenas, una sospecha que se me había ocurrido a mí, a usted y a Bárcenas aproximadamente a los quince segundos de enterarnos de la noticia. No sé, sonaba raro, qué quieren que les diga.
En este asunto, al juez Ruz nadie le puede reprochar que no se ande con pies de plomo. De plomo y de doble suela. Cuando pidió al fin el traslado de los ordenadores del ex tesorero lo hizo con tantas precauciones que lo extraño no es que se hubieran borrado los discos duros, sino que la sede del PP siguiera todavía en el mismo sitio. Si espera un poco más, la calle Génova podría haber sido arrastrada por la morrena de un glaciar cayendo desde Somosierra. Las diligencias del caso Bárcenas llevan el mismo ritmo que algunas secuencias de Tarkovski, un director al que le ocurrió más de una vez que, al concluir una toma, a varios actores ya les había crecido la barba. Una vez un amigo llegó a casa de madrugada, encendió la tele y se puso a ver el comienzo de Solaris, la escena en que el protagonista se queda mirando el flujo de un arroyo y son como cinco minutos de nenúfares, chinarros submarinos y ondas acuáticas. Su padre salió en pijama a beber un vaso de agua, se sentó junto a él en el sofá y se quedó mirando la tele hasta que le pegó un codazo: “Chico, que se ha encallado el video”.
No es únicamente el juez: el PP ha repudiado a Bárcenas tan despacio, tan poco a poco, que más que echarlo, lo estaban despidiendo con pañuelos y cartas de recomendación, al estilo de esas madres que expulsan de casa al hijo descarriado, pero le siguen guardando el cuarto con los posters aun colgados de la pared y la cama intacta. Se estaban quitando de Bárcenas como quien se aparta de un vicio o una pasión enloquecedora, carta a carta, mensaje a mensaje. “Luis, lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré”, le dijo Mariano en un sms donde no hacía falta ni el emociono. Teniendo en cuenta cómo calcula los tiempos Mariano y el ritmillo que lleva todo esto, el mañana prometido todavía va a tardar un rato. 
Incluso el propio Bárcenas parece instalado en la cámara lenta, ese tempo fantasmal de los astronautas en la superficie lunar jugando con una pelota a gravedad cero. Ahora que está en la cárcel, teme que vigilen sus movimientos cuando, desde hace varios años, le deben de haber grabado hasta los ronquidos. Cualquier día sale a la venta, junto con el próximo cuaderno de contabilidad, un especial de Bárcenas con moviola y repetición de las mejores jugadas.

Juan Carlos, ¿por qué no te vas?

20 sep 2013 Público
  
Esther Vivas
El rey vuelve a ser noticia. Esta vez no se trata ni de amantes, ni cacerías, ni salidas de tono, ni negocios opacos, ni tropezones, ni cuñados imputados, ni elefantes sino de una nueva operación. Los medios llenan portadas, minutos de noticias, declaraciones… sobre la próxima intervención quirúrgica de “su majestad” la cadera real izquierda.
La información coincide con la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de una nueva medida de copago farmacéutico. A partir de ahora, enfermos de cáncer, leucemia o hepatitis crónica, no hospitalizados, tendrán que pagar el 10% de la medicación que recojan en los hospitales. Una decisión que golpea no sólo a quienes menos tienen sino a enfermos graves o crónicos, de cuya vida depende medicarse. Las Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública afirman que dicha medida aumentará la mortalidad entre los más pobres con problemas agudos de salud. La crisis y la falta de recursos son la excusa perfecta para imponerla.
Las limitaciones presupuestarias, pero, parece que no afectan al rey con quien no se escatiman recursos para su operación. El considerado “número uno mundial” en cirugía de cadera, Miguel Cabanela, venido expresamente de Estados Unidos, donde trabaja en la Clínica Mayo, dirigirá la operación, y es quien lo ha examinado. Tal vez, nos podría pasar su presupuesto. Otros ciudadanos podrían precisar de sus servicios, y sería todo un detalle incluirlo en las prestaciones de la seguridad social.
El rey, y toda su familia, nos salen muy caros. No sólo pagamos operaciones de cadera, de las que don Juan Carlos lleva ya unas cuantas, sino, también, viajes al extranjero, personal (secretarios, mayordomos…), mantenimiento y conservación de palacios, guardia real, vehículos oficiales y un largo etcétera. Y cuando pedimos las cuentas, vemos que la factura nos sale muy cara, y eso que no incluye todo el gasto. En el 2013, la Casa del Rey recibió 7,93 millones de euros, sinc contar las partidas de los ministerios de Hacienda, Interior y Defensa.
En el Estado español tenemos el triste honor de ser una de las 29 monarquías que quedan en el mundo. La crisis debería ser una muy buena oportunidad para replantearnos el tema. Juan Carlos, ¿por qué no te vas? Y de paso te llevas a la familia entera, desde el cuñado que nos ha robado, a la princesa mantenida en Suiza, cuyo traslado nos va a costar una fortuna, a tu señora la reina, a tu hijo… No somos súbditos ni vasallos y no queremos monarcas ni príncipes ni princesas. Adiós, y no vuelvas nunca.
.