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dimarts, 14 de gener del 2014

Silva y Roca, abogados por estrofas

13 ene 2014
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Más que una estrofa propiamente dicha, la silva es una combinación de versos heptasílabos y endecasílabos, con esquema de rima indefinido, que puede alargarse según el gusto, las ganas y el talento del poeta. Las silvas más célebres de la literatura española son las Soledades de Góngora, un poema colosal por su casi indescifrable sistema metafórico y sus inextricables tinieblas:

Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
-media luna las armas de su frente
y el Sol todos los rayos de su pelo-,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas; (…)

Lo del “mentido robador de Europa” contiene una alusión mitológica a Zeus, Júpiter para los romanos, y es una lástima porque si buscáramos interpretaciones proféticas para Góngora, al estilo de las cuartetas de Nostradamus, a estas horas nos estaríamos preguntando si es una referencia a Hollande o a Bárcenas. Pero, erudiciones aparte, la silva se ha puesto de moda porque uno de los abogados de la infanta, Jesús María Silva precisamente, ha sufrido un ataque poético, probablemente influido por la resonancia estrófica de su apellido. Por desgracia, ante la dificultad de hablar en heptasílabos y endecasílabos, Silva ha optado por el verso libre:

Estoy convencido de la inocencia de la infanta, que pasa por su fe en el matrimonio y el amor a su marido.

Como ya advirtiera T. S. Eliot en su día, el verso libre ni es tan verso ni es tan libre. En el caso de Silva, se trata, más bien, de un ejemplo de prosa de lo más pedestre donde el abogado ni siquiera ha intentado una endeble metáfora. Ha recurrido, más bien, al amor, tema universal en la literatura pero que en la jurisprudencia española cuenta con un peligroso precedente en el caso de Isabel Pantoja. El amor es una línea de defensa arriesgada, aunque no tanto como la de la ignorancia omnívora de la infanta, que dejaba sin explicación plausible el hecho de que alguien con nulos conocimientos sobre el funcionamiento de un simple consejo de administración trabaje como coordinadora de programas de cooperación internacional para el Tercer Mundo en la Fundación La Caixa. Eso sin contar con su currículum académico, el cual, según sus abogados, debió de ganarlo en una tómbola.
Frente a la prosa lírica y musical del abogado Silva, el juez Castro ha opuesto 227 páginas descarnadas, compuestas en su mayoría de pura sintaxis legal e hipotética novela negra. Supongo (aunque no he tenido ni tiempo ni ganas de leerla) que en la sólida argumentación del auto de imputación no aparece ni una sola vez la palabra “amor”, concepto resbaladizo para esgrimir como eximente, ya que la historia judicial abundan los crímenes por amor, los asesinatos por amor, los amores que matan e incluso los amores que roban.
El amor en un matrimonio, por real o irreal que sea, es como el valor en el soldadito español: se le supone. Al paso que va el viacrucis legal de la infanta Cristina, podemos acabar viendo a Roca y Silva disfrazados de trovadores medievales con peluca y tocando el laúd en el juzgado. Lo cual, visto el anacronismo absoluto de esta monarquía repleta hasta los topes de elefantes africanos, princesas alemanas, jugadores de balonmano y pobres osos alcoholizados, no desentonaría mucho con el resto del poema. Chúpate ésa, Góngora.

divendres, 20 de desembre del 2013

Menos mal que no votamos a los comunistas


Al final no lo hicimos. De la que nos hemos librado


La vivienda situada en la calle Ofelia Nieto evita el desalojo
En la vivienda situada en la calle Ofelia Nieto se logra evitar el desalojo. / Olmo Calvo
No votéis a los comunistas porque, cuando gobiernen, os quitarán vuestras casas ("Un desahucio cada 15 minutos").  Nacionalizarán las compañías eléctricas y os subirán el recibo de la luz ("El recibo de la luz se disparará más de un 11% en enero"). Se gastarán todo el dinero de vuestros impuestos en nacionalizar los bancos ("El Gobierno destina otros 41.000 millones de dinero público para ayudar a la banca. Los avales del Estado pasan de 217.043 a 258.000 millones"). Y arruinarán a los pequeños empresarios impidiendo que se puedan financiar "(La financiación a las empresas desciende un 10% y también toca mínimos de toda la crisis").
Como resultado de todo ello, vendrán tiempos de pobreza y hambre ("La crisis obliga a 'millones de personas' a alimentarse de la basura, según la Fadsp").
Además, os quitarán las libertades, como hicieron en Rusia, os multarán si os manifestáis ("Multas de 600.000 euros por convocar una protesta en Twitter ante el Congreso") o incluso comprarán un camión para disolver con chorros de agua las manifestaciones ciudadanas "(La Policía comprará un camión antidisturbios lanza agua") .
Por supuesto, los comunistas intentarán controlar a través del Estado tu vida privada y tus principios morales ("150 organizaciones suscriben un pacto contra la reforma de la Ley del Aborto"; "La asignatura de Religión 'resucita' en las aulas").
Menos mal que, al final, no votamos a los comunistas. De la que nos hemos librado.

dimarts, 17 de desembre del 2013

La transición autonómica



eldiario.es

Tiene razón, da mucha vergüenza que tanto el PSOE como el PP se empecinen en prohibir que un gobierno autónomo consulte a sus ciudadanos. Sobra decir que, en lugar de poner obstáculos, cualquier presidente de Gobierno demócrata debería facilitar esa consulta con todos los medios a su alcance. Las convicciones democráticas de Zapatero y Rajoy no es que sean titubeantes, no parecen existir: ambos están en contra de la democracia con la misma contundencia.
Por otra parte, si esa consulta es ilegal, mejor que mejor, es como debe ser, ¿no le parece? ¿Acaso alguna declaración de independencia se hace dentro del marco legal del Estado del que un territorio quiere independizarse? ¿Alguien se imagina a América, en el norte o en el sur, independizándose de acuerdo con las leyes de la monarquía inglesa o la española? No, eso no se lo imagina nadie, porque no tiene ni pies ni cabeza y no se le ocurre ni al que asó la manteca.
Un momento, sí que hay un precedente, ¡cómo no he caído antes en la cuenta!: la llamada transición española. Pasaron de una dictadura a una democracia sin romper las leyes de la dictadura. Pintoresco y triste. Así nos ha ido, claro, y por eso tenemos una democracia limitada, vigilada e intervenida. ¿Es eso lo que pretenden los catalanes, una transición de la autonomía a la independencia inspirada en la transición española? Pues entonces conseguirán lo mismo: una independencia limitada, vigilada e intervenida. Una democracia verdadera necesita la ruptura con el régimen dictatorial y, por supuesto, declarar abolido e ilegítimo todo su marco legal. El consenso y la reforma sólo propician una democracia de pésima calidad, en la que un ministro del dictador puede ser “padre de la Constitución”. La independencia verdadera no se negocia con el Estado del que un territorio se quiere independizar, pues no faltaba más, se proclama y ya está. Unilateralmente, por supuesto. Si antes se quiere llevar a cabo una consulta, no hace falta pedir permiso, y que sea ilegal para el Estado central no tiene la menor importancia.  Por lo tanto, sólo cabe concluir que estos tipos en Cataluña no tienen interés en una independencia verdadera. O no tienen de verdad interés en la independencia. Lo que quieren es obtener beneficios asustando a los timoratos patriotas españolistas que al parecer creen que España es "una unidad de destino en lo universal". En ese sentido, la transición autonómica será lo mismo que la española: una simple transacción para beneficiar a los mismos de siempre.

Cinco datos que no hay que olvidar sobre el caso Blesa

Ni Caja Madrid era una caja más ni Miguel Blesa es un banquero más. El amigo íntimo de Aznar, de nula experiencia financiera, nos dejó en herencia la quiebra financiera del país. No hay nadie en España que no sea afectado directo de lo que pasó en Caja Madrid. 
eldiario.es

1. Caja Madrid no era una caja más. Fue la primera de las siete novias agrupadas en Bankia, una boda que terminó en funeral. De herencia nos dejó el mayor agujero de la historia financiera española: un pufo de 22.000 millones de euros que provocó el rescate y la intervención de la troika. No hay un solo español –no sólo los de las preferentes– que no sea afectado directo de esta quiebra. Todos los ciudadanos, nuestros hijos, nuestros nietos, pagarán durante años por lo que allí sucedió.
2. Miguel Blesa tampoco es un banquero más. Su primer contacto con el sector financiero fue en septiembre de 1996, cuando llegó al consejo de Caja Madrid. Sólo dos meses después, ya estaba preparado para presidir la tercera entidad financiera del país, un sillón que ocupó durante casi 13 años. ¿Su única cualidad conocida para el puesto? ¿La mejor línea de su currículum? Ser amigo íntimo y leal del presidente del Gobierno José María Aznar.
3. Los emails de Blesa desde su buzón corporativo de Caja Madrid no son unos correos más. Son las pruebas que permitieron al juez Elpidio José Silva enviar a la cárcel al banquero, con razón. En ellos queda claro que la quiebra de esa caja con tres siglos de historia no fue culpa de una azarosa casualidad, sino que tuvo mucho que ver con su desastrosa dirección. Miguel Blesa gestionaba este banco casi público como si fuese un chiringuito de su propiedad. Repartía favores, créditos y enchufes con absoluta arbitrariedad. Un día era su sobrina, otro era el exministro José Barrionuevo, el siguiente era el hermano de Pío García Escudero, o Esperanza Aguirre, o José María Aznar.
4. Las conversaciones de Blesa con sus cuates son el mejor ejemplo del capitalismo de amiguetes que ha hundido a este país. Los correos explican cómo funciona el poder de la España cañí y dejan en evidencia la hipocresía de esos "liberales" que critican las "mamandurrias", hablan de "meritocracia" y dan lecciones de moral a los demás, mientras exprimen los recursos públicos para su uso y disfrute personal. La derecha española queda retratada, pero la izquierda también: vendida a cambio de un plato de consejo y una tarjeta de crédito "black".
5. Lo ocurrido en Caja Madrid no fue sólo feo, negligente o inmoral; va mucho más allá. Las tarjetas de crédito "black a efectos fiscales" y los generosos sueldos con los que Blesa premiaba a los dóciles consejeros en la caja del PSOE, de IU o de CCOO apuntan a varios delitos económicos. Las gestiones de algunos políticos ante Blesa entran de lleno en el terreno del tráfico de influencias. Las preferentes de las que tanto se alegraba Blesa van a ser juzgadas como estafa. Los créditos a dedo podrían violar las normativas bancarias y las compras negligentes –o los créditos al consejero Díaz Ferrán– son serios indicios de delitos societarios de extrema gravedad.
Por mucho que lo diga la Audiencia Provincial de Madrid o el fiscal, estos correos no afectan a "la intimidad" de Miguel Blesa, sino que justifican más que de sobra la reapertura inminente de esta investigación judicial. Es urgente, por salud democrática; porque no hacerlo es dar por buena la injusticia, el abuso de poder y la impunidad.

El enorme deterioro del mercado de trabajo en España (incluso peor en Catalunya)

16 dic 2013
  Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
Uno de los hechos que ha impactado más negativamente el bienestar y calidad de vida de los españoles ha sido el gran deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores, resultado, en parte, de las distintas intervenciones públicas, incluyendo las masivas reformas laborales, llevadas a cabo por el gobierno del PSOE primero y por el gobierno del PP más tarde, reformas que se hicieron con el apoyo de Convergència i Unió, la derecha catalana que ha desarrollado las mismas políticas públicas cuando ha estado gobernando en Catalunya durante estos últimos años. El objetivo teórico de estas reformas era flexibilizar el mercado de trabajo a fin de crear empleo y disminuir el desempleo. Dicho objetivo, sin embargo, carecía de credibilidad desde el principio, puesto que podía fácilmente predecirse que destruiría empleo en lugar de crearlo (como ya varios analistas adelantamos). Y los datos, por desgracia, nos han dado la razón. Veámoslo.
Analicemos primero los últimos datos del Eurostat (la agencia de recogida de datos de la Unión Europea), comparando España con el promedio de la Unión Europea de los Quince (UE-15), que es el grupo de países de mayor desarrollo económico en la UE, entre los cuales está España. Tales datos muestran claramente el fracaso de dichas políticas en la creación de empleo. En realidad, las características del mercado de trabajo muestran un muy marcado descenso de la población ocupada, es decir, la población que trabaja, lo cual es importante subrayar, pues España (incluyendo Catalunya) ya eran países con baja ocupación. En España y en Catalunya se producen pocos puestos de trabajo. En 2012, por ejemplo, el porcentaje de la población adulta trabajando (de 15 a 64 años) en España y en Catalunya era del 55,4% y el 59,5% respectivamente (comparados con el 65,2% en el promedio de la UE-15 y el 73,8% en Suecia). Y estos bajos porcentajes han ido disminuyendo con las sucesivas reformas laborales, desde que la crisis se inició en 2007 (en cuyo momento los porcentajes eran 65,6% y 71% respectivamente). Este bajón en España ha sido más acentuado entre los hombres, pasando de 76,2% en 2007 a 60,2% en 2012, que entre las mujeres, de 54,7% a 50,6% durante el mismo periodo, aunque el porcentaje de mujeres ocupadas en el mercado de trabajo ha sido siempre menor (50,6%) que el de los hombres (60,2%).
Ello refleja la gran destrucción y la escasa producción de puestos de trabajo, consecuencia, en gran parte, de las citadas reformas laborales. Es importante señalar que en otros países, con mercados laborales altamente regulados, como Suecia, la tasa de ocupación (73,8%) es mucho más alta que la de España (55,4%), y ha bajado mucho menos que en España (de 74,2% en 2007 a 73,8% en 2012) durante los años de la crisis. Una consecuencia de esta situación es que el desempleo ha crecido mucho más rápidamente en España (del 8,3% en 2007 al 25% en 2012) que en Suecia (del 6,1% al 8%), pues hay muchos menos puestos de trabajo disponibles en España que en Suecia, desempleo que alcanzó niveles intensos entre los jóvenes (15-24 años, 53,2%).
Estos datos cuestionan el constante argumento aducido por autores neoliberales, que constantemente se refieren a una supuesta rigidez del mercado de trabajo (es decir, a excesivas dificultades de los empresarios en poder despedir a sus trabajadores) en España, hablando de la excesiva seguridad de los “insiders”, los que tienen contrato fijo, versus los “outsiders”, que tienen contratos temporales. En realidad, España es uno de los países que tienen un porcentaje menor de contratos fijos, siendo a la vez uno de los países que tiene menos gente trabajando y con mayor desempleo. Las tesis del profesor Juan José Dolado, máximo exponente de esta teoría, así como las de los economistas de FEDEA, no son sostenibles en base a los datos. Si las regulaciones del mercado de trabajo son el problema, ¿cómo es entonces que algunos de los países más regulados tienen mayor ocupación y menos desempleo?
Las causas de la menor ocupación y el mayor desempleo en España
El problema no es la supuesta (e inexistente) rigidez del mercado de trabajo, sino la escasa actividad económica y producción de empleo. Si miramos el porcentaje de la población ocupada en tiempos normales (no en crisis), vemos que el porcentaje de hombres trabajando es más cercano al promedio de la UE-15 (74,1% UE-15 versus 73,5% España). Es ahí donde, por cierto, se concentran más los contratos fijos. Su deterioro muestra que ello no impide que haya bajado más rápidamente que el de las mujeres. Donde hay menos personas ocupadas es entre las mujeres, con un porcentaje menor (60,1% UE-15 versus 54,9% España). Y ahí reside una de las causas de que haya poca gente (sobre todo mujeres) trabajando, realidad que continúa siendo ignorada por una cultura económica machista que no es capaz de ver lo que los datos le muestran de una manera evidente y clara. Se necesita facilitar la integración de la mujer en el mercado de trabajo mediante una red de servicios que facilite dicha integración, tales como escuelas de infancia y servicios domiciliarios que permitan compaginar las tareas familiares con las tareas profesionales, además de cambiar la actitud del hombre para que se sienta corresponsable de las tareas familiares. De ahí salió el famoso cuarto pilar del bienestar que yo sugerí al gobierno socialista, y que hizo más tarde fortuna, aun cuando se recortó, limitándose a los servicios de dependencia.
Estas medidas representan una gran inversión para generar empleo, pues la integración de la mujer genera la necesidad de crear nuevos puestos de trabajo (para realizar las tareas que la mujer realiza en el hogar cuando es ama de casa). Pero dicha incorporación, como la de cualquier nuevo trabajador, crea la necesidad de otros trabajadores, pues al aumentar el consumo aumenta también la actividad económica. Y es ahí donde hay que buscar las raíces del problema: el escaso desarrollo de los servicios públicos del Estado del Bienestar, sanidad, servicios sociales, vivienda social, servicios que la mentalidad machista de la cultura económica ve como mero consumo, cuando son en realidad una enorme y beneficiosa inversión, pues crean empleo. Si España, en lugar de tener solo una persona adulta por cada diez, tuviera alrededor de una de cada cuatro trabajando en estos servicios, como es el caso de Suecia, España tendría unos 3,5 millones más de puestos de trabajo, anulando una parte muy importante del desempleo. Ahí está el problema.
Ahora bien, para que este aumento del número de trabajadores tenga incluso mayor impacto estimulante en la economía, tiene que reducirse la gran diferencia salarial entre mujeres y hombres. En cuanto a las políticas actuales referentes a la juventud, es obvio que estas son insensibles a facilitar la articulación del joven en el mercado de trabajo, haciendo mayor hincapié en la educación universitaria que en la formación profesional, a la cual se la considera como destinataria para jóvenes “sin la calidad intelectual para ser universitarios”, una percepción clasista que está dañando no solo a la juventud, sino a toda la sociedad. La mezcla de clasismo (discriminación de clase social) y machismo (discriminación a la mujer) conduce a políticas públicas ineficaces y contrarias al bienestar de la mayoría de la población.
De ahí la necesidad de cambios profundos (casi de 180º) respecto a las políticas que se están realizando hoy en las Cortes Españolas y en el Parlament de Catalunya. Todo esto no ocurrirá a no ser que haya un reforzamiento de los sindicatos además de una gran agitación social. En realidad, el objetivo de las reformas laborales ha sido debilitar a los sindicatos y bajar los salarios, lo cual se ha conseguido, retrasando considerablemente el estímulo económico y dañando la calidad de vida de la mayoría de la ciudadanía. Mientras, las derechas españolas y las derechas catalanas (cuyas políticas están causando el enorme deterioro del mercado de trabajo) están agitando las banderas, intentando sustituir el tema social por el tema nacional.

divendres, 13 de desembre del 2013

¿Ser español es ser delincuente?

12 dic 2013 Público.es
  
Las leyes, además de normas que deben cumplirse, suponen un modo de definir a los habitantes de una sociedad. Cuando los poderes legislativo y ejecutivo representan a los ciudadanos, las leyes son un testimonio de lo que ellos piensan de sí mismos. Cuando se quiebra la soberanía popular, la legislación sirve para saber lo que el poder opina o sospecha de sus súbditos.
No hacen falta, por ejemplo, leyes sobre la capacidad natural para volar o nadar bajo el agua porque los españoles no somos todavía pájaros o peces. Digo todavía por mera prudencia después de lo que hemos visto. Bastará que una empresa afín al Gobierno ponga en marcha el negocio de la implantación de alas o aletas en la espalda de los ciudadanos para justificar la aprobación de normas que regulen al español pájaro o al español pez. Y quien no quiera ser un gorrión o una sardina correrá el peligro de que el señor ministro de Hacienda lo acuse en la tribuna del Congreso de no estar al día en sus impuestos.
Si analizamos los debates jurídicos que más repercusión han alcanzado en los últimos tiempos, podemos comprobar con facilidad que este Gobierno considera a los españoles gente destinada al paro y a la delincuencia. Son dos preguntas íntimas muy razonables: ¿ser español supone una condena al paro?, ¿ser español significa ser delincuente? No comprendo la escandalera levantada por el congreso titulado España contra Catalunya, porque en realidad es el Gobierno de España el que peor opinión tiene sobre los españoles y su desgraciada y triste nación.
Para reformar o aprobar una nueva ley resulta muy útil crear un estado de ánimo, una visión sobre la realidad, casi siempre basada en el miedo. Los primeros años de esta crisis económica, además de una situación social, significaron una gran campaña publicitaria, es decir, una manera interesada de interpretar y divulgar la situación. Se extendió la idea de la catástrofe para justificar el espíritu de sacrificio entre las víctimas y para colocar medidas ideológicas destinadas a liquidar los derechos de los trabajadores. La oligarquía económica consiguió así rebajar salarios, facilitar el despido y deteriorar los derechos laborales. El hundimiento del consumo aceleró el desempleo. Como no hay realidad que esté a salvo de la manipulación, los ciudadanos españoles fueron tratados como perdices en temporada de caza o como ovejas en el matadero, para crear las condiciones que exigían los bancos y las multinacionales.
El deterioro social suele crear mareas de protesta en un país democrático. Incómodo con la libertad, el poder tiende a convertir la protesta política y social en una cuestión de orden público. De ahí que empiece a tratar a los ciudadanos como si fuesen delincuentes peligrosos. La sentencia del Tribunal de Derechos Humanos contra la Doctrina Parot ha supuesto un espaldarazo para la campaña mediática que podemos llamar con todo derecho la delincuencia del ser español. Alguien se encargó de llamar a las cámaras para convertir en noticia escandalosa a cada preso que salía de la cárcel una vez cumplida su condena. Se destrozó el ideal de la reinserción y se  utilizó un número más que mínimo de la población con el deseo de generalizar el miedo: España se estaba llenando de asesinos y violadores sueltos. Fue como echar leña al fuego, porque la programación de la telebasura, que se confunde ya con la información, llena los horarios familiares con tertulias sobre crímenes, padres que matan a sus hijas o tiburones y águilas que despedazan a los niños en las puertas de los colegios. Lo que sólo es un acontecimiento muy particular  un país de millones de habitantes se transforma no ya en una noticia oportuna, sino en el asunto que caracteriza a toda una nación.
Esta voluntad de catástrofe justifica la mano dura que hace falta para darle a la protesta política una consideración de orden o desorden público. Surgen así las leyes mordaza, las multas desmedidas sin pasar por la justicia y las constantes degradaciones democráticas del código penal. Se puede también privatizar todavía más los servicios públicos para favorecer el negocio de particulares afines. Las empresas privadas de seguridad asumen responsabilidades que antes eran sólo competencia del Estado. Todo necesario, alarmantemente necesario, porque España está llena de criminales.
Lo dicho: ser español es ser un delincuente en potencia. No se trata de la conclusión del congreso España contra Catalunya, sino la idea que este Gobierno tiene de sus ciudadanos.

dijous, 12 de desembre del 2013

Lo que no hay que olvidar de la represión

Opinión: Marià de Delàs

público 12/12/13

 
Periodista
Acción política sistemática, discreta y disciplinada, "manifestaciones", que salvo en circunstancias excepcionales no eran más que frenéticos "saltos", breves marchas de unos minutos de duración, los que tardaba la policía en llegar; las citas previas que sólo se facilitaban a personas de confianza; citas de seguridad para comprobar si alguien había "caído" en las carreras con la policía detrás, "vietnamitas" para confeccionar octavillas, ciclostiles conseguidos para imprentas clandestinas, reuniones en casas desconocidas, en iglesias, escuelas, centros regionales o excursionistas; "nombres de guerra" para la protección mutua entre compañeros frente a interrogatorios implacables, coartadas y tapaderas para ocultar actividades reivindicativas, documentaciones "limpias" para conseguir domicilios seguros, huidas al extranjero por la montaña o con papeles falsos, años de exilio, de precauciones de todo tipo y mucho miedo.
Hubo un tiempo, muy largo, en el que se trabajó de esta manera, casi siempre desde el anonimato y arriesgando mucho, con la esperanza siempre puesta en la conquista de las libertades.
Ocasionalmente el mundo de la cultura y de la enseñanza brindaba espacios de expresión más o menos anchos o estrechos, según se mire, para el rechazo de la sinrazón represiva, pero cualquier error de cálculo sobre la tolerancia del aparato de represión se pagaba muy caro.
Una simple distribución de panfletos o la pura actividad asociativa, si eran "ilegales", se castigaban con años de cárcel. 
La crueldad de los vencedores de la guerra civil española había aterrorizado a la población. La desaparición forzada y muerte de decenas de miles de personas justas, la cárcel, la tortura, la miseria... habían hecho que el miedo calara en lo más hondo de las conciencias.
Miedo. Ese sentimiento que, como decía José Luis Sampedro, es más poderoso que cualquier otro, "más fuerte que el altruismo, que la verdad, que el amor...". Los que lo infunden y sus herederos intentaron e intentan transmitir esa angustia de generación en generación. Inseguridad y miedo tremendo a la pobreza, la represión, la detención, la paliza, el despido, el paro, la multa... Desasosiego frente al avasallador, se llamara como se llamara, señorito, patrón, jefe, militar, policía, magistrado...
Pero en ese ambiente miles y miles de jóvenes y no tan jóvenes decidieron romper el  "maleficio". Se organizaron y desafiaron a la dictadura en fábricas, barrios, universidades, escuelas, escenarios... Lo hicieron torpemente en muchos casos, pero su protesta demostró que era posible alzar la voz contra la dictadura y acabar con ella.
La ciudadanía reivindicó sus derechos elementales, exigió democracia y el índice de temor a los poderosos bajó significativamente. Los herederos legítimos del franquismo, todavía nerviosos cuando se les dice que lo son, se sienten cada vez menos obligados a disimular su desprecio por las garantías democráticas y por la dignidad de sus conciudadanos.  
Cargan contra el ejercicio de los derechos de huelga, expresión y manifestación como no se había visto desde hace mucho tiempo.
"No consentiremos que España quede en manos de quienes protestan y no proponen nada", dijo Maria Dolores Cospedal en ese tono agrio que la caracteriza.
Jorge Fernández Díaz prevé que se considere infracción grave de la legalidad la participación en manifestaciones en las que se lleven pancartas o griten "consignas claramente ofensivas o vejatorias contra España".
Esas palabras de la secretaria general del PP y del titular de la cartera de Interior son algo más que lindas ocurrencias de gentes de "casa buena" y de derechas de toda la vida. Para desgracia de los demócratas, esas declaraciones forman parte de una concepción del "orden público" propia de regímenes autoritarios, por decirlo suave.
El proyecto de ley de Seguridad Ciudadana preparado por Fernández Díaz y su equipo contiene un catálogo de restricciones inéditas de las libertades de manifestación y expresión, la creación de un fichero para registrar a los infractores de las nuevas normas y el empobrecimiento severo mediante multas de todo aquel que se atreva a ignorarlas. Si a todo ello añadimos una ampliación del margen de actuación discrecional de la policía para administrar el "uso de la fuerza" nos encontraremos ante un escenario distinto para la manifestación del descontento ciudadano y la reivindicación de mejoras.
La llamada sociedad de la información ha transformado y transforma incesantemente la comunicación pública, los cauces de convocatoria y los métodos de movilización. Los activistas más hábiles se reciclan y de nada servirían, seguro, procedimientos de otros tiempos, de antiguas organizaciones, que fueron muchas y algunas de ellas de enorme peso social. Por ellas pasaron miles y miles de personas, algunas hoy apoltronadas, deliberadamente  desmemoriadas, que ocultan con vergüenza sus veleidades juveniles. La nostalgia es casi siempre perniciosa, pero sí conviene rescatar de la memoria aquellos años, porque la historia está llena de enseñanzas no conviene olvidar sobre la naturaleza de la represión.

diumenge, 13 d’octubre del 2013

Españoles que ya no son celebrando genocidios que fueron

Público

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Los que sentimos hermanos a los que viven en el continente americano, desde México a Tierra de Fuego, y también a todos los que siente su tierra aunque estén en cualquier Norte, no podemos celebrar el 12 de octubre. Porque no se celebra el haber hecho daño, porque no se celebran las conquistas, porque no se celebran las masacres – las buscadas y las provocadas aunque no fuera la intención-. Porque no se puede celebrar el sometimiento de un continente, la esclavitud, la devastación, el robo. Porque no se celebra la vergüenza de haber pretendido descubrir a nadie. Porque no se celebra, si se es decente, cuando los “celebrados” aún andan esperando una disculpa que permita el verdadero encuentro. América Latina se sabe hija de tres continentes. Nosotros, desde esta España irreconocible e irreconocida, no les dejamos sentir propio el decantado europeo que también les pertenece. De aquí salieron los conquistados. Allí estaban los que resistieron.
La hispanidad no existe. De hecho, ni siquiera España ahora mismo existe. La hispanidad, seguramente ya no lo hará nunca y, además, es bueno que sea así. De ser algo el deseado diálogo entre América y las Españas, será en el futuro, lejos del eurocentrismo, lejos del desprecio que animó a los que inventaron y propagaron el concepto, lejos de las nuevas formas de colonialismo económico. La España que celebra con un desfile militar y con reyes, príncipes y princesas el día de la aventura común de vivir juntos es precisamente la España que ya no vale. Una España oxidada, rancia, casposa, biliosa, fea, autoritaria, centralista y desagradable. Llena de parados, de gente expulsada de las aulas, sin sanidad, sin educación, sin respeto. Una España odiosa que esconde la España que podría ser si recuperáramos nuestras decisiones. La España federal, republicana, social que permitiera a las diferentes naciones que aquí han convivido seguir siendo un viaje común en una referencia amable que incorpore y no expulse. Una España que, lejos de segundas transiciones, traiga por fin una primera ruptura. Que permita entender ese pasado terrible compartido y que termine con viejas y nuevas ficciones (donde también están las que levantan los que andan inventando desde diferentes rincones de la peninsula su propia historia queriendo desentenderse de la compartida realidad negra -no la leyenda- de la conquista).
Si los pueblos de España deciden finalmente convivir y seguir juntos nunca escogerán el 12 de octubre como el día de celebración de estar unidos. Esa otra España federal y social tendrá que reconstruir su presente y su pasado, se disculpará por tanto daño hecho a otras personas y grupos (al menos desde la expulsión de judíos y moriscos en 1492) y hará lo posible para resarcir el atraso que ha contribuido a crear en otras partes del mundo.
Entonces cada vez que nos celebremos, los pueblos de América Latina quizá tengan también ganas de celebrar con nosotros por todo lo que compartimos. Esa España federal y republicana, comprometida con la democracia y la justicia social, podrá ser tan atractiva como lo fue en los años treinta. Cuando Neruda se sentía en Madrid o en Barcelona como en casa, Oliverio Girondo compartía tertulia en Pombo con Gómez de la Serna o Lorca cruzaba el continente sin salir de su patio andaluz. Ese horizonte suena tan hermoso que uno no se explica por qué estamos tardando tanto. Mientras tanto, disculpen un año más, hermanos y hermanas de América Latina, por esta absurda y terrible celebración. Acepten como regalo que este año los legionarios no han gritado ¡Viva el Rey! Sé que no es mucho, pero imaginen cómo estamos que nos vale afirmar que algo es algo.

Femen, revolución o franquicia


11 oct 2013
  
Pensaba escribir atacando la incongruencia de las activistas de Femen, su tufo capitalista, su insultante desprecio al feminismo tradicional (el único que existe en realidad), su excesivo amor al foco, su preocupante apariencia de franquicia que va colocando la marca en distintos países con una directora jerarquizada que enseña a sus “empleadas”… pero he de confesar que tras escuchar una entrevista en Euronews a su fundadora Inna Shevchenko (en inglés), he cambiado de opinión. Inna representa todo lo que me gusta del artivismo. Y su negativa a ser víctima o asimilada me hipnotiza igualmente.
Si he de ser sincero, mis sentimientos hacia el grupo Femen se encuentran divididos. Lo que combaten e incluso reivindican lo comparto al 100%, especialmente su denuncia de la putrefacta Iglesia y religiones varias. Fue un orgasmo de artivismo verlas gritar al cristofascista ministro Gallardón ese rotundo “Aborto es sagrado” y escucharlo a él balbucear desde su prepotencia un atónito “¿han dicho que el aborto es sagrado?”. Ya sólo por eso debemos darle las gracias a Femen eternamente. Pero, por otro lado, comparto con muchas y muchos compañeros feministas  la aprehensión a estos destellos mediáticos tan jubilosamente abrazados por la máquina propagandística capitalista. Por no mencionar ese modelo heteropatriarcal que sus cuerpos imponen.
Por eso tuiteé un rotundo “Femen es al feminismo lo que el destape fue a la liberación de la mujer”, que se sumó al encendido debate a favor y en contra de las Femen estos días en las redes sociales y las personales. Nadie tiene una respuesta, pero como me comentó muy certeramente esa activista feminista grandiosa que es Mar_y_tal: “Tampoco vamos a condenarlas ahora por lo que puedan ser en el futuro. Habrá que darles una oportunidad”. Luego fui volviendo a mi posición de simpatía inicial, cuando muchas voces feministas analizaban con razón a Femen y yo me sentía cercano a pesar de temer tantas cosas como temen mis hermanas feministas tras décadas de descrédito, utilización y colonización de nuestra lucha por parte de la derecha más machista para hacer pasar por “nuevo feminismo” ese mujerismo de las esclavas agradecidas (un saludo Espe Aguirre, Ana Mato, Cospedal, Sáenz de Santamaría, Rosa Díez…). Nos tememos siempre lo peor, pero no es malo estar en guardia. Ya nos han tirado granadas muchas veces. Pero lo cierto es que la acción es necesaria.
En realidad ha sido más preocupante la reacción de los demás ante ellas. Por ejemplo los medios. Me parece sintomático que se le dé portada en todos los medios a esa acción de las Femen y no se cubra la labor más compleja, profunda y peligrosa de activistas como la extraordinaria viviendera comunista Feli Velazquez, las numerosas mareas violetas compuestas por mujeres y hombres valientes, las que reciben mil porrazos en los escraches feministas, mi adorada AlteaLaFea, Hermi, los fotoperiodistas Juan Carlos Mohr, Raúl Capín, Adolfo Luján, la gran Sara Porras de IU o su compañera Tania, las Valientas que tomaron las capillas de la Complutense, las numerosas transmaricabollos del mismo grupo político, la diputada socialista Ángeles Álvarez (obligada a enfrentarse a la demagogia machista-clasista-populista de Gádor Joya o el machismo pro-maltratadores de Toni Cantó), la misma Elena Valenciano, machacada en medios supuestamente progresistas por ser fiel a su ideario feminista, la Escalera Karacola, aquél Guillem subido a una farola en Sol, y mil chicas y chicos que cada día se tiran a la calle sin recibir focos o aplausos, por mencionar a unas pocas (me olvido de muchas, perdón).
Lo cierto es que lo más revelador de la acción de Femen no han sido su posicionamiento sino la reacción de los partidos políticos en la Cámara. Mientras el PP y el PSOE se blindaron una vez más a cualquier propuesta de la calle, Izquierda Unida aplaudió la acción en una gratificante señal de apoyo a la protesta contra esa repulsiva Ley anti-aborto que el mercenario cristofascista Gallardón quiere imponer. Esta honesta reacción del grupo de Cayo Lara recibió una maniquea reprimenda por parte de los conservadores que quieren ser verdugo y simpática víctima a la vez. No, las y los diputados de IU fueron los valientes que se posicionaron ante el hipócrita manto institucional de lo políticamente correcto que Femen reventaron durante unos segundos.
Lo cierto es que yo doy la bienvenida a estas nuevas activistas del feminismo. Con las campañas de represión, invisibilización y descrédito que sufrimos, todas son pocas. Gracias Femen por recordarnos que la protesta es poderosa y encontrar las grietas del sistema. No estamos para despreciar a luchadoras. La batalla es larga. Si luego resultan ser caballos de Troya, ya replantearemos la estrategia. Por ahora son valientas renacidas.

dimarts, 1 d’octubre del 2013

Un nuevo proceso constituyente


30 sep 2013
  
Pere Ortega, analista
Arcadi Oliveres y Teresa Forcadas, dos voces comprometidas con los derechos sociales han puesto en marcha en Cataluña una plataforma política, que bajo la denominación “Proceso Constituyente”, pretende agrupar al mayor número de personas descontentas con el neoliberalismo que gobierna Cataluña, España y Europa. Su intención no es modesta, agrupar a las diferentes mareas de movimientos sociales que en diferentes plataformas ciudadanas se han ido formando en los últimos años contra las políticas que, tanto el gobierno catalán como el español, desmantelan los derechos sociales adquiridos en sanidad, educación, pensiones, desempleo, ayudas a discapacitados o gentes sin ingresos.
Su propuesta, a primera vista no parece fácil, porqué se trata de intentar conformar una candidatura electoral que agrupe a las gentes que se expresan en los movimientos sociales del 15M, la PAH, antiglobalizadores y otros. Pero sobre todo no es fácil, porque la pretensión no es solamente agrupar a los indignados, también se pretende agrupar en una sola candidatura política a los partidos políticos parlamentarios de izquierda que se definen como alternativos al liberalismo, e intentar concurrir juntos a las elecciones próximas del Parlamento de Cataluña.
La propuesta es difícil, agrupar al múltiple, diverso y disperso mundo de las voces políticas que se expresan en esos movimientos con los partidos políticos parlamentarios de izquierdas. Dificultad que se multiplica cuando se quiera elaborar un programa electoral que los agrupe. Pues conjugar los intereses de partidos parlamentarios consolidados con programas pragmáticos de corto plazo, con los intereses de los movimientos sociales antisistema capitalista no es nada fácil; pues estos segundos, mantienen premisas de radicalidad democrática de gran calado social que son difíciles de asumir por los partidos. Este será, sin duda, el primer obstáculo, pero no el único, pues el segundo no es de menor envergadura, ya que se trata de un “proceso constituyente”. ¡Poca broma! Esto presupone que se quiere constituir un nuevo pacto social y político para Cataluña y si es posible y se cuenta con fuerzas suficientes para España. ¿Y con qué fuerzas sociales cuentan para hacerlo? Pues tan solo con la fuerza que les den sus seguidores, los 44.000 que figuran en su web y las plataformas que se han ido creando en numerosas localidades del territorio. Lo cual contribuirá a extender la iniciativa hasta llegar a las próximas elecciones legislativas, dónde, si la plataforma tiene éxito, esperan movilizar el voto de izquierdas, también, el voto abstencionista desencantado, aquel que no va a las urnas porqué dice estar harto de la corrupción política.
¿Pero ese voto les dará la mayoría suficiente para hacer posible esa nueva constitución? Eso es lo más difícil, pues suponiendo que llegaran a constituir una mayoría electoral, que es mucho suponer, hay que contar con el resto de fuerzas sociales realmente existentes, que son muchas, potentes y de enorme influencia, pero de dispar signo: los colegios profesionales, patronales, círculos e instituciones que el mundo empresarial ha creado, además de sindicatos y sociedad civil multicolor. Un entramado social que, exceptuando los sindicatos, es conservador y poco amigo de aventuras de radicalidad democrática. Sectores que no será fácil convencer se apunten a una ruptura democrática con el régimen político que nos gobierna.
Cierto es que el sistema político nacido en la transición española de 1977 ha quedado obsoleto y desprestigiado, por un lado, por el desprestigio de las instituciones que nos gobiernan desde esa fecha, monarquía, Tribunal Constitucional, leyes que regulan el sistema electoral, de financiación de los partidos; a lo que hay que añadir la corrupción que agarrotan a los grandes partidos que han gobernado España y las comunidades autónomas. Constitución que necesita una urgente reforma. Reforma además necesaria para dar cabida a las demandas, hoy mayoritarias, de autodeterminación en Cataluña, también en el País Vasco, que conduzca a un estado confederal de muy distinto signo al estado de las autonomías..
Pero a pesar de las dificultades de un proceso de esa envergadura, es evidente que ha llegado la hora de abrir un nuevo escenario en el régimen político que rige las relaciones entre Cataluña y España, y la plataforma Proceso Constituyente contiene un programa de transformación social en favor de los desfavorecidos del sistema que hoy nos gobierna. Un programa que apunta a construir una izquierda política que hoy no tenemos, pero que no podemos renunciar a soñar.

El asno balear

30 sep 2013
  
Ayer, en las manifestaciones que se produjeron en las islas Baleares contra el TIL, el decreto de trilingüismo, se operaron, como mínimo,  dos milagros. El primero el de la participación. Durante las dos horas y media que duró el trayecto, pude comprobar como los más sorprendidos del éxito de la convocatoria eran los propios manifestantes. Conscientes de su peculiar forma de ser, los mallorquines no daban crédito a una movilización tan numerosa, la más importante de la historia de Mallorca. Muchos mallorquines se preguntaban si era posible sacar de su ancestral pasividad a cien mil de sus vecinos, uno de cada ocho, para reivindicar algo, aunque sea en este caso  algo tan grave, como una ley de educación planificada por analfabetos.  Mi amigo Toni , algaidenc, culto y cosmopolita,  estaba emocionado por la presencia de tanto mallorquín de a pie, de la diversidad que abarcaba a todas las clases sociales y orígenes culturales,  emocionado por la inapelable muestra de empuje de una sociedad que alguien pudiera creer dormida, de los habitantes de una isla que Santiago Rusinyol bautizó como l’Illa de la calma. Ayer Mallorca no fue l’Illa de la Calma, porqué sus habitantes salieron en tropel, en ambiente de fiesta, para denunciar una ley injusta y  para demostrar su dignidad delante de un gobierno autoritario en sus formas, -gobierna a golpe de decreto de ley-, e inculto, -su consejera de educación es incapaz de articular una frase en cualquier idioma sin cometer errores-.
Pero el milagro de ver a tantos mallorquines manifestándose, no fue el único de la jornada. En Eivissa, en Menorca y en Formentera, las calles se vieron abarrotadas de gente que gritaban contra la ley. Los habitantes de las cuatro islas, siempre recelosas entre ellas,  se pusieron de acuerdo en un mismo objetivo, se sintieron miembros de una misma comunidad más allá de sus intereses insulares específicos. Ese fue el segundo milagro del día, el de reavivar la conciencia colectiva de un pueblo a veces dividido.
El artífice de estos dos milagros tiene nombre y apellidos, se llama  José Ramón Bauzà y es el presidente de la comunidad autónoma. Él ha conseguido unir a los baleares, él les ha devuelto el orgullo de ser lo que son gracias al desprecio que manifiesta a diario por la cultura de su propio país, la cultura de sus gobernados. La actitud de Bauzà, sus formas chulescas, no casan con el espíritu de la isla, ni tan siquiera con la tradición conservadora de muchos de sus habitantes. En unas declaraciones publicadas el pasado domingo en el diario Ara, el ex presidente de la comunidad autónoma y militante del PP Cristòfol Soler daba un mazazo a su partido al sumarse a la marea verde contra la ley del gobierno Bauzà y al denunciar  las maneras poco dialogantes de su presidente, por considerar que iban en contra de la tradición regionalista y democrática del Partido Popular de las Baleares. La semana anterior, Toni Nadal, entrenador de Rafa Nadal y persona muy querida en la isla, reivindicaba, ante los micrófonos de la SER, la bondad de la inmersión lingüística en catalán  y apelaba directamente a Bauzà para que dialogara. Dos mazazos de personas nada sospechosas de ser ni izquierdistas ni pancatalanistas.
De momento el gobierno Balear ha reaccionado intentado dividir a los manifestantes, acusando al movimiento de estar politizado. Pero el movimiento es popular y social, ciudadano y democrático.  En una de las pancartas de la manifestación de Palma se podía leer un  sabio refrán mallorquín: “Moltes mosques maten un ase”, muchas moscas matan un asno. Las humildes moscas son el pueblo balear que se ha alzado en dignidad, el asno es el asno, el icono de la incultura y la intolerancia. Espero que, ahora, se opere el tercer milagro, que se cumpla el refranero popular mallorquín, y que esas miles de moscas verdes hagan caer al asno.

dijous, 26 de setembre del 2013

La oscuridad

El problema con Mariano es la oscuridad.

En un país normal, con un presidente normal y unas prácticas de transparencia normales, Rajoy hace tiempo que habría realizado una comparecencia ante los medios de comunicación en los siguientes términos: "Sí, soy registrador después de haber aprobado una dura oposición. Siempre he cumplido la ley al pedir la compatibilidad para ejercer diferentes cargos públicos. Pongo a su disposición los documentos que certifican todos mis ingresos, sea cual sea su origen, desde el año 1981, cuando los pontevedreses me eligieron diputado en el Parlamento gallego. Y también pueden consultar ustedes mi expediente de registrador, donde figuran todas las solicitudes que he realizado a la Dirección General de Registros y del Notariado y los concursos en los que he participado. Si aún así tuvieran alguna duda, el Gabinete de Comunicación de Moncloa estará encantado de aclarárselas. Y yo responderé ahora a las preguntas que me quieran plantear".

Pero el problema con Mariano es la oscuridad.

Por eso, el expediente del registrador Rajoy se envió a un "archivo de seguridad", el presidente no confiesa ni bajo secreto de confesión si tuvo ingresos como registrador y político al mismo tiempo, y cuando un diputado de la oposición como Gaspar Llamazares pregunta por estas cuestiones, desde Moncloa le contestan con evasivas y medias verdades. Que, como se sabe, son las peores mentiras.

Es posible escribir párrafos y párrafos sobre el escándalo que supone que el Gobierno del PP decidiese en 2001 convertir en secreto el expediente de registrador de quien ya entonces podía encabezar las hojas de aquel cuaderno azul del que presumía José María Aznar. Pero no es necesario. Basta con plantear la pregunta que se harán la mayoría de los ciudadanos al conocer la información: si Rajoy no tenía nada que esconder, ¿por qué ocultaron su expediente de registrador en un archivo secreto? 

La oscuridad es buena para Mariano, pero mala para los demás, porque pretenden mantenernos a ciegas. Por eso se pactan en la oscuridad con Bárcenas las fabulosas condiciones de su no-salida del PP. Por eso se decide en la oscuridad entregar troceadas a los amigos algunas cajas y bancos que antes llevaron a la bancarrota (entre otros) los compañeros de partido. Por eso se nombra en la oscuridad como presidente del Constitucional a un señor que paga religiosamente las cuotas de afiliado. Por eso se pretende mantener al Congreso en la oscuridad de la ausencia de debate.

En España hace falta luz. Ni relaxing cups of café con leche in Plaza Mayor, ni ardores guerreros en Gibraltar, ni demás ridículos en inglés, español o arameo. Luz. Transparencia. Y no insultar a la inteligencia de los ciudadanos.

Pero el problema con Mariano es la oscuridad.

diumenge, 22 de setembre del 2013

Torturadores de ayer y de hoy

21 sep 2013
  
Argentina acaba de solicitar la extradición de cuatro torturadores del franquismo para juzgarlos allá. Me parece extemporáneo. Con el paso que llevamos con nuestros torturadores democráticos de ahora, con nuestros desahuciadores de ahora, con los vendedores de la sanidad y la educación de ahora, lo que deberían pedir los argentinos es la extradición de Mariano Rajoy y sus compinches gubernamentales, y de la muy leal oposición para ser juzgados. Por crímenes de lesa humanidad, por ejemplo. Porque el otro día se suicidó una mujer llamada Amparo en Madrid.
En el fondo, lo que pasa es que cada día nos vamos dando más cuenta de que con Franco moríamos mejor, y eso un argentino no puede entenderlo sin traducírselo al lunfardo.
Al final los fachas van a tener razón. Esto de la memoria histórica es volver a reabrir heridas, dicen. ¿Para qué reabrir heridas si las heridas que nos están abriendo ahora son incluso más profundas que aquellas, dado que estas heridas de hoy las hemos votado?
A este paso, hasta yo me voy a volver franquista. Con Franco, al menos, sabías de antemano que ibas a ser perseguido por cualquier ocurrencia, y te protegías más. Ahora caminamos tranquilos por nuestra democracia y de repente viene un señor y te dice que has perdido tu casa por una miserable deuda de 900 euros que tú habías intentado pagar ayer. Le pasó el otro día a una señora en Madrid. De cuyo nombre nadie ya quiere acordarse. Pero se llamaba Amparo y era de Carabanchel.
El sentido de querer investigar crímenes del pasado no es nostálgico. En mi espesa nebulosa intelectual, atisbo que es para saber si la huella de aquellos criminales es la que otra vez nos pisa el cuello. Si son los mismos. Si son los hijos de los mismos. Si son los nietos de los mismos. Y lo son. No hay más que repasar las heráldicas.
Después, si nos ponemos más serios, descartamos las heráldicas. Porque los hijos y los nietos no tienen por qué cargar con los pecados de sus abuelos y sus padres. Y llegamos al bordecito del barranco. Y nos damos cuenta, quizá, de que investigamos los crímenes del pasado para saber si las ideas que los inspiraron son las mismas ideas que inspiran los crímenes de ahora. Y lo son.
Yo no tengo ninguna afición a encarcelar a dos o tres asesinos franquistas nonagenarios, como demandan hoy los jueces argentinos. Prefiero que se mueran en sus camas. Tranquilamente. Tal y como ellos no dejaron morir jamás a nadie. Yo quiero juzgar el fondo de sus ideas. El origen de sus poderes. Yo quiero saber quién hace una guerra, que no es un militar. Quiero saber quién paga las guerras. Yo quiero saber quién es el malo, como en lo de Pérez Reverte.
Se hablaba estos días en los periódicos, con cierta elegante diplicencia, de que cinco años después de la caída de Lehman Brothers ningún alto directivo de la banca timadora ni de las agencias de calificación prostibularias ha sido encarcelado. Y Amparo, la de Carabanchel, está muerta. Cositas que pasan.
En la II República, hubo una guerra porque la oligarquía terrateniente y la Iglesia se oponían a una reforma agraria que devolvería un poquito de la tierra al que la trabaja. Murieron los que la trabajan. Ahora, que estamos más internacionalizados, como dirían los horteras, la guerra se ha montado porque la oligarquía se opone a la existencia de los derechos laborales y sociales. No sé de ningún banco que se haya hundido. Han sido absorbidos o rescatados. Sin embargo sí que sé de mucha gente corriente hundida. Sí. Y no he visto ningún plan de rescate europeo para salvar a Amparo. Y eso que solo costaría 900 euros. Menos de lo que cuesta el viaje de un eurodiputado español a Bruselas, calculo.
Quizá ahora Argentina investigue nuestros crímenes del franquismo, 75 años después. Y me pondré muy contento. Pero no esperemos a 2088 para investigar los crímenes de ahora mismo. Quizá investigar a esos abuelos ya indefensos no sea tan baladí si sus nietos siguen aquí, con las mismas ideas y haciendo el mismo daño. Da como la impresión de que la justicia es cosa lenta. Tendré que poner a mis nietos a esperar justicia, si algún mal día los tuviere.

dissabte, 21 de setembre del 2013

Bárcenas a cámara lenta

20 sep 2013  Público

David Torres
  
A lo mejor son manías mías, pero tengo la impresión de que en el caso Bárcenas todo marcha a una lentitud exasperante. Al principio parecía cosa del parón veraniego, que la justicia había cerrado por vacaciones después de meter a Bárcenas en Soto del Real como si lo hubieran mandado a un camping. Pero va terminando septiembre y las cosas no se han movido mucho. Al juez Ruz se le acaba de ocurrir que podría haber indicios de delito en la destrucción de los ordenadores de Bárcenas, una sospecha que se me había ocurrido a mí, a usted y a Bárcenas aproximadamente a los quince segundos de enterarnos de la noticia. No sé, sonaba raro, qué quieren que les diga.
En este asunto, al juez Ruz nadie le puede reprochar que no se ande con pies de plomo. De plomo y de doble suela. Cuando pidió al fin el traslado de los ordenadores del ex tesorero lo hizo con tantas precauciones que lo extraño no es que se hubieran borrado los discos duros, sino que la sede del PP siguiera todavía en el mismo sitio. Si espera un poco más, la calle Génova podría haber sido arrastrada por la morrena de un glaciar cayendo desde Somosierra. Las diligencias del caso Bárcenas llevan el mismo ritmo que algunas secuencias de Tarkovski, un director al que le ocurrió más de una vez que, al concluir una toma, a varios actores ya les había crecido la barba. Una vez un amigo llegó a casa de madrugada, encendió la tele y se puso a ver el comienzo de Solaris, la escena en que el protagonista se queda mirando el flujo de un arroyo y son como cinco minutos de nenúfares, chinarros submarinos y ondas acuáticas. Su padre salió en pijama a beber un vaso de agua, se sentó junto a él en el sofá y se quedó mirando la tele hasta que le pegó un codazo: “Chico, que se ha encallado el video”.
No es únicamente el juez: el PP ha repudiado a Bárcenas tan despacio, tan poco a poco, que más que echarlo, lo estaban despidiendo con pañuelos y cartas de recomendación, al estilo de esas madres que expulsan de casa al hijo descarriado, pero le siguen guardando el cuarto con los posters aun colgados de la pared y la cama intacta. Se estaban quitando de Bárcenas como quien se aparta de un vicio o una pasión enloquecedora, carta a carta, mensaje a mensaje. “Luis, lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré”, le dijo Mariano en un sms donde no hacía falta ni el emociono. Teniendo en cuenta cómo calcula los tiempos Mariano y el ritmillo que lleva todo esto, el mañana prometido todavía va a tardar un rato. 
Incluso el propio Bárcenas parece instalado en la cámara lenta, ese tempo fantasmal de los astronautas en la superficie lunar jugando con una pelota a gravedad cero. Ahora que está en la cárcel, teme que vigilen sus movimientos cuando, desde hace varios años, le deben de haber grabado hasta los ronquidos. Cualquier día sale a la venta, junto con el próximo cuaderno de contabilidad, un especial de Bárcenas con moviola y repetición de las mejores jugadas.

Juan Carlos, ¿por qué no te vas?

20 sep 2013 Público
  
Esther Vivas
El rey vuelve a ser noticia. Esta vez no se trata ni de amantes, ni cacerías, ni salidas de tono, ni negocios opacos, ni tropezones, ni cuñados imputados, ni elefantes sino de una nueva operación. Los medios llenan portadas, minutos de noticias, declaraciones… sobre la próxima intervención quirúrgica de “su majestad” la cadera real izquierda.
La información coincide con la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de una nueva medida de copago farmacéutico. A partir de ahora, enfermos de cáncer, leucemia o hepatitis crónica, no hospitalizados, tendrán que pagar el 10% de la medicación que recojan en los hospitales. Una decisión que golpea no sólo a quienes menos tienen sino a enfermos graves o crónicos, de cuya vida depende medicarse. Las Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública afirman que dicha medida aumentará la mortalidad entre los más pobres con problemas agudos de salud. La crisis y la falta de recursos son la excusa perfecta para imponerla.
Las limitaciones presupuestarias, pero, parece que no afectan al rey con quien no se escatiman recursos para su operación. El considerado “número uno mundial” en cirugía de cadera, Miguel Cabanela, venido expresamente de Estados Unidos, donde trabaja en la Clínica Mayo, dirigirá la operación, y es quien lo ha examinado. Tal vez, nos podría pasar su presupuesto. Otros ciudadanos podrían precisar de sus servicios, y sería todo un detalle incluirlo en las prestaciones de la seguridad social.
El rey, y toda su familia, nos salen muy caros. No sólo pagamos operaciones de cadera, de las que don Juan Carlos lleva ya unas cuantas, sino, también, viajes al extranjero, personal (secretarios, mayordomos…), mantenimiento y conservación de palacios, guardia real, vehículos oficiales y un largo etcétera. Y cuando pedimos las cuentas, vemos que la factura nos sale muy cara, y eso que no incluye todo el gasto. En el 2013, la Casa del Rey recibió 7,93 millones de euros, sinc contar las partidas de los ministerios de Hacienda, Interior y Defensa.
En el Estado español tenemos el triste honor de ser una de las 29 monarquías que quedan en el mundo. La crisis debería ser una muy buena oportunidad para replantearnos el tema. Juan Carlos, ¿por qué no te vas? Y de paso te llevas a la familia entera, desde el cuñado que nos ha robado, a la princesa mantenida en Suiza, cuyo traslado nos va a costar una fortuna, a tu señora la reina, a tu hijo… No somos súbditos ni vasallos y no queremos monarcas ni príncipes ni princesas. Adiós, y no vuelvas nunca.
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diumenge, 1 de setembre del 2013

En marcha por la educación pública

31 ago 2013
 
Son ya ocho días los que llevan caminando decenas de personas en Catalunya en defensa de la educación pública. Se trata de profesores, estudiantes, madres y padres, gentes de luchas diversas… que reivindican, como dice su principal eslogan, “una educación pública, sin recortes, en catalán, inclusiva, democrática, laica y para el pueblo”. Y lo exigen para todas las etapas formativas, desde el primer ciclo de educación infantil hasta la universidad. No podemos permitir que la formación se convierta, como ya está sucediendo, en un privilegio sólo accesible a quienes se la puedan pagar.
Des del Prepirineo catalán, en Ribes de Freser, municipio en que comenzó la marcha al albergar la segunda residencia de la consejera de enseñanza de la Generalitat Irene Rigau, hasta Barcelona, donde llega hoy, centenares de personas han participado en una caminata de 135km que ha permitido tejer redes de solidaridad y apoyo mutuo en el territorio. Escuelas a punto de ser desmanteladas, otras que luchaban en solitario… han sentido la fuerza de ser muchos al acoger a los caminantes, y estos últimos han recibido el apoyo de quienes se han ido sumando al recorrido, haciendo tangible esa, tan cierta, consigna del 15-M de: “Juntas podemos”. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca los recibió en Granollers al grito de “Sí se puede” e historias similares se han dado a lo largo de la marcha, que ha transitado por municipios como Ripoll, Vic, Cerdanyola, Badalona, entre otros.
Mas, Merkel y Wert
El gobierno de CiU ha demostrado ser el mejor alumno de la Sra. Angela Merkel y estar a la cabeza de los recortes en el Estado español. Aunque el ministro José Ignacio Wert no se ha quedado corto. La educación, junto con la sanidad, son las mayores víctimas de una crisis que está dando jugosos beneficios al capital privado. La LEC (Llei d’Educació de Catalunya), la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa) y el Real Decreto-ley 14/2012, del 20 de abril, son las bestias negras, y con razón, de los marchantes. Unas medidas que se traducen en privatización del 1er ciclo de educación infantil, masificación de las aulas con un aumento del 20% de sus alumnos en primaria y secundaria, más precariedad y despidos, desaparición de organismos de gobierno colegiado, aumento de las tasas en los ciclos formativos, grados y másters, endurecimiento de los requisitos para obtener becas, etc.
El éxito del sector privado reside en desmantelar el público. Si la educación pública no funciona, no quedan aulas o están masificadas… el negocio de la privada es claro. Aunque no todo el mundo se lo puede permitir: ¿cuántos bebés requieren de una plaza en educación infantil de primer ciclo, de 0 a 3 años, y no quedan? ¿Cuántos niñas y niños necesitan de becas comedor y este curso les serán denegadas? ¿Cuántos jóvenes querrían ir a la universidad y no pueden costearse los estudios?
Y mientras recortan con una mano, con la otra, como hace el Sr. Artur Mas, se financian escuelas de élite, que segregan a sus alumnos por sexo. Se calcula que un total de 22 millones de euros son los que han recibido dichos centros vía subvención, mientras el gobierno de CiU nos dice que no hay dinero para la escuela pública. Ni más ni menos que la doble moral de una clase política que no tiene escrúpulos.
Asamblea Amarilla
Al frente de la movilización, la Asamblea Amarilla, punto de encuentro de quienes luchan por la educación pública en Catalunya, desde la más tierna infancia hasta la edad adulta. Como dicen en el manifiesto de la marcha: “Para construir una nueva sociedad, la educación es el principal camino”. Que no nos la quiten.
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Yo deserto

Aníbal Malvar

31 ago 2013
  
Lo fácil es la guerra y lo difícil es la paz. Es lo único que tiene que saber el ser humano. Pero son demasiadas palabras para que las entendamos a la primera, y de ahí nuestros sangrientos milenios de guerrera historia. Ser somos, pero para humanos nos faltan unas cuantas dosis de honesta animalidad.
Nació de una tormenta en el sol de una noche del penúltimo mes
fue de planeta en planeta
buscando agua potable
Quizá buscando la vida o buscando la muerte, eso nunca se sabe.

El Parlamento británico acaba de votar contra la intervención militar en Siria. Cuando en Occidente se habla de intervención militar, nos solemos referir a la costumbre de bombadear niños de piel oscura para que se acojonen los malos de piel oscura, si los hubiere. Pero el descojone, más allá de esa banalidad llamada niños muertos, es que el ministro de Defensa británico se haya atrevido a decir que la decisión de tan ilustre parlamento atenta contra el sentido común. Que no ir a la guerra atenta contra el sentido común: “El sentido común nos dice que el régimen de (el presidente sirio, Bashar) Al Assad estará menos incómodo esta noche. Imagino que el régimen sirio aplaudirá la decisión esta misma noche”.
O sea. Los representantes el pueblo votan en contra de bombardear niños oscuros, y el ministro de Defensa le dice al pueblo y a sus representantes que eso va contra el sentido común. Si es que está más que demostrado que el sentido común lo gozan los ministros de Defensa, y jamás el pueblo llano. Lo que hay que hacer es bombardear Siria, pues se han usado armas químicas. Y no hay nada mejor contra las armas químicas que matar a la gente con otro tipo de armas menos químicas, para demostrarle al mundo que hay maneras muy legales de matar.
Supo la historia de un golpe
sintió en su cabeza
cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro.
Lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.
Lo que también me hace cierta gracia es cómo el Parlamento británico vota si bombardear o no a Siria. Yo nunca he visto a Siria votar a favor o en contra de bombardear el Parlamento británico, pero quizá es que no estoy muy puesto en política internacional.
Y también he de decir, no sin sonrojo, que no conozco a nadie a quien le apetezca bombardear Siria, Gibraltar o cualquier otra geografía ingrata. Una reciente encuesta acaba de decirnos que los americanos de a pie no están por bombadear Siria. Con mayoría aplastante. Los americanos de a pie, antes de bombardearla, lo que quieren es que les expliquen primero dónde está Siria en el mapa. Y no es que quede muy a mano.
Nos tomamos estas guerras internacionales como una cosa consuetudinaria, como el té de las cinco, con parlamentos votando no o votando sí a bombardear. La democracia se ha convertido en el derecho a elegir cuándo tirar unas bombas. Y nos dejamos convencer de que hay que tirar las bombas. Yo, en mi cortedad, no conozco a nadie que quiera bombardear Siria. Que haya votado por bombardear Siria. Ni conozco a nadie que odie a un sirio. Pero los vamos a bombardear. Niños terribles van a morir más oscuros de lo que nacieron. Los señores de la paz son tan idénticos a los señores de la guerra que somos los mismos. Los que votamos. Los que no votamos. Yo nací sin saber matar. Pero me han ido enseñando. Si mañana se bombardea Siria, uno de los asesinos seré yo.
Yo deserto.
Boris Vian.